Una peligrosa fuga de gas obliga a desalojar tres edificios y cortar el tráfico durante horas

Una peligrosa fuga de gas en Rosalía de Castro mantuvo en vilo a los vecinos y a los servicios de emergencias durante horas. Ocurrió sobre las seis y media de la tarde y no fue hasta cuatro horas después

Una peligrosa fuga de gas obliga a desalojar tres edificios y cortar el tráfico durante horas
La Policía Local tuvo que regular el tráfico que se vio restringido durante horas	gonzalo salgado
La Policía Local tuvo que regular el tráfico que se vio restringido durante horas gonzalo salgado

Una peligrosa fuga de gas en Rosalía de Castro mantuvo en vilo a los vecinos y a los servicios de emergencias durante horas. Ocurrió sobre las seis y media de la tarde y no fue hasta cuatro horas después cuando se pudo dar por controlada la situación. Las elevadas emisiones obligaron a cortar el tráfico hasta O Ramal y a desalojar tres edificios, el del Churrasco A Ría y los dos aledaños.
La rotura de una tubería durante unos trabajos de canalización de agua que realizaba Espina y Delfín fue el origen del suceso.
Una excavadora de la concesionaria municipal rompió una de las tuberías de agua que, a su vez, hizo una fisura sobre el tubo de gas que fue lo que provocó la fuga.
Desde el parque de Bomberos de Vilagarcía explican que había una gran concentración de gas. Los vecinos certifican que el olor era realmente elevado.
Los hechos ocurrieron en las inmediaciones del Hotel Carril, en la zona de los chalets, pero la llave del gas se localizó, después de horas de trabajo, a un kilómetro y medio de distancia. Fue entonces cuando se procedió a cortar el gas.
Mientras tanto, la Policía Local consiguió controlar el tráfico, estableciendo un corte en toda la Avenida Rosalía de Castro hasta el cruce con Juan Carlos I en O Ramal. Se produjeron retenciones que llegaron hasta San Roque.
El Servicio Municipal de Emerxencias movilizó tres dotaciones, una Autobomba Urbana Ligera, un vehículo de primera intervención y una ambulancia y comenta que las mediciones realizadas por sus efectivos alcanzaban cifras peligrosas.
Los riesgos eran evidentes tanto por el elevado tráfico que se registra como por tratarse de una zona con un elevado nivel de población. Además, los elevados niveles de gas no permitían descartar los riesgos de explosión.
Por ello, en coordinación con los técnicos de la empresa de gas, que llevaron a cabo labores de venteo, se trabajó intensamente hasta que por fin pudieron dar por controlada la situación. Las últimas mediciones, realizadas poco antes de las diez de la noche, permitieron finalizar la intervención y los vecinos pudieron volver a sus casas.