Quizá en estos momentos Abel Caballero esté negando con la cabeza mientras repite sin cesar “no me lo creo, no me lo creo”, pero lo cierto es que no a todo el mundo le gusta la Navidad viguesa tanto como a él. De hecho, el TSXG ha dado la razón a una vecina que denunció al Ayuntamiento por el ruido de las celebraciones. Y, para disgusto del regidor olívico, no es la única que reniega de la fiesta que pretende arrebatarle a Disneyland el título de ‘lugar más feliz de la tierra’. Los vecinos del centro de la ciudad celebran la sentencia y confían en que desde el Consistorio tomen nota para que la luz y la música sean compatibles con la habitabilidad.