El precio de los test de antígenos viene con letra pequeña

Test de antígenos como los que vamos a usar a mansalva | EFE
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Se ve que al Gobierno hay cosas que todavía le dan vergüenza. Como que todos los españoles sepan que el test de antígenos más barato en nuestro país sea el más caro de los que se venden en los países de nuestro entorno. Lo supimos días antes de Navidad, cuando recorríamos las farmacias desesperados y solo encontrábamos carteles en los que se anunciaba que las pruebas se habían agotado. Los afortunados que las conseguían pagaban hasta diez euros, un precio al que se llegó a medida que avanzaba la sexta ola y ante el que el Ejecutivo ha decidido actuar ahora. Más vale tarde que nunca. Claro que, malpensados como somos, que ya son muchos años de jugadas políticas, a lo mejor este precio máximo de 2,94 euros por test es la compensación por ese nuevo protocolo en el que cada uno se gestiona su infección de covid-19. Desde hacerse una prueba casera a guardar cuarentena y confirmar una semana después que el virus se ha ido. Lo mínimo es que luego nos den un certificado de auxiliar de medicina.

El precio de los test de antígenos viene con letra pequeña