Viernes 16.11.2018

Reportaje | Miguel Francesch “respira” junto a su olivo

La II Kedada Os Reventapistóns tuvo su momento cumbre con una parada en el parque de Punta do Castro, donde hace cinco meses se plantó un olivo en recuerdo del malogrado Miguel Francesch

Familiares, amigos y compañeros de Miguel Francesch le rindieron un homenaje a los pies del olivo plantado en su memoria | Chechu
Familiares, amigos y compañeros de Miguel Francesch le rindieron un homenaje a los pies del olivo plantado en su memoria | Chechu

Desde que a partir de las tres y media de la tarde empezaron a llegar al muelle ribeirense los numerosos participantes en la segunda edición de la Kedada  Motera Os Reventapistóns se aguardaba a que llegase un momento concreto del programa de actos. Aunque las rutas suelen ocupar un lugar destacado en las agendas de los aficionados a los vehículo de dos ruedas a motor, ayer por la tarde todas las miradas y corazones estaban puestos en un sitio concreto: el parque de Punta do Castro, donde a mediados de noviembre se plantó un olivo y se colocó una placa en homenaje a Miguel Francesch, fallecido en un incendio registrado en un barco atracado en un muelle de Mozambique en el que realizaba una reparación.
Fueron más de 300 motocicletas y medio millar de personas las que llegaron a ese lugar en el que se instaló un pequeño altar con flores que llevaron sus familiares, además de una fotografía de Miguel Francesch, su moto y su casco, que iba apoyado en una corona de hojas de laurel, y una docena de velas que encendieron sus compañeros en el motoclub ribeirense, que también depositaron su camiseta de la entidad en el árbol. Fue una parada obligada en la ruta que hicieron y que les llevó desde el puerto de Santa Uxía por Oleiros, Xuño, Espiñeirido, Olveira, Artes, Xarás, Frións, Carreira, Aguiño, Os Areeiros y Castiñeiras. Tras guardarse un minuto de silencio, sonó la canción “Respirar” de Bebe, con la que le honraron sus amigos. Se trata de un tema que tiene mucho significado pues, además de ser la que usó una amiga para dedicarle un vídeo en una red social, es una demostración de que en ese lugar, donde crece un olivo, “respirará” para siempre Miguel Francesch. l

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