viernes 05.06.2020

Una ribeirense de 17 años diagnosticada con TDAH ve lastrada su evolución positiva al estar confinada

Pili García reconoce que el confinamiento le está pasando factura a su hija de 17 años con TDAH | CHECHU RÍO
Pili García reconoce que el confinamiento le está pasando factura a su hija de 17 años con TDAH | CHECHU RÍO

El estado de alarma a causa del coronavirus provocó un cambio para peor en la vida de la joven  ribeirense Alba Sampedro, de 17 años, diagnosticada hace cuatro años de TDAH (Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad), y se le está haciendo muy difícil el confinamiento. En septiembre cambió de centro educativo e hizo nuevos amigos, a los que se adaptó perfectamente, pero desde hace un par de semanas sus estados de ansiedad se agravaron. Cuando antes llegaban las ocho de la tarde y estaba agotada, a causa de la actividad escolar, ahora se la nota más activa, “está máis eléctrica”, reconoce su madre, Pili García. 

Como consecuencia de esa situación, esta muchacha modificó sus hábitos, tiene el sueño cambiado y se duerme a las dos de la madrugada, cuando antes lo hacía mucho más temprano. Aunque esta adolescente y su progenitora pueden bajar a la calle con su identificativo color naranja en la ropa o un complemento, su madre reconoce que no salen nada, que perdieron lo ganado en los 6 meses anteriores y que su hija necesita mucho apoyo en casa. l

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