viernes 18.10.2019

El Ribadumia pone fin en A Lomba a un lustro en Tercera

Desciende a Preferente tras perder con el Arosa en un partido marcado por las altas temperaturas y la falta de contundencia de los visitantes una vez más en las áreas

Mou, el mejor del Arosa ayer, corta el avance de Fran Fandiño en una acción de la segunda parte  | mónica ferreirós
Mou, el mejor del Arosa ayer, corta el avance de Fran Fandiño en una acción de la segunda parte | mónica ferreirós

El Ribadumia consumó su descenso al perder ayer en el campo de A Lomba ante el Arosa por 2-1 y pone fin a su periplo de cinco temporadas en la categoría. En la tarde más calurosa en lo que llevamos de año, el equipo aurinegro sucumbió ante un rival sin opciones de llegar a la cuarta plaza tras volver a evidenciar su fragilidad en las áreas, con una falta de contundencia que explica el resultado, puesto que el juego volvió a estar parejo.


El descenso del Ribadumia, que llevó la desolación al vestuario visitante con el técnico Luis Carro visiblemente muy afectado, no se explica solo por su carencias en las áreas. La temporada, que empezó de forma ilusionante, se fue plagando de problemas. Al equipo le hizo mucho daño la lesión de larga duración de Fran Matos, y también los percances que arrastraron jugadores importantes como Eloy, Cerqueiras o Fandiño, que no tuvieron la continuidad deseada para rendir a su mejor nivel. Decisiones arbitrales muy polémicas y puntos que se escaparon por la falta de esa dosis de fortuna necesaria en ciertos momentos, metieron al Ribadumia en el pozo, de donde ya no pudo salir pese a ser fiel a su idea de juego.

En su última oportunidad ayer en A Lomba, consciente de que solo le valía la victoria, salió con la idea de dominar y buscar la portería de su rival, pero una vez más el equipo de Luis Carro se mostró muy inofensivo en la zona de finalización ante un Arosa al que le bastó con esperar su momento para aprovechar la debilidad defensiva del antepenúltimo clasificado.


Antes del cuarto de hora llegó el 1-0. En un centro desde la derecha de Pacheco, cabeceó en el segundo palo Sylla al corazón del área pequeña, donde también a placer cabeceó al fondo de la red Mou. El Ribadumia demostró su falta de agresividad y contundencia. Tres minutos después en un contraataque el Arosa perdonó el segundo, el pase de Julio para Sylla lo cortó providencial el portero Pazos. El Ribadumia tuvo varias opciones a balón parado, sobre todo en faltas laterales, pero no consiguió conectar remates de cabeza certeros. La mejor ocasión visitante en la primera parte la tuvo Cerqueiras, al culminar una acción bien trenzada de izquierda a derecha con un remate que se perdió cruzado. Mediado el primer tiempo, ya sin dominador claro y un ritmo que fue cayendo, el árbitro paró el partido unos minutos para que los jugadores pudieran refrescarse, y es que las altas temperaturas condicionaron el rendimiento de los deportistas. Además el campo, muy irregular y con la hierba alta, tampoco favoreció ayudó.

La primera parte se agotó sin que los visitantes pudieran generar situaciones de peligro, ante un Arosa que parecía tener el partido controlado sin necesidad de forzar la máquina.
Las opciones en el partido y en la categoría se esfumaron al inicio de la segunda parte, en un balón largo con clara ventaja para el central visitante Javi Domingo que, tras hacer un mal control derribó a Sylla en área. El árbitro decretó penalti pese a las protestas del jugador del Ribadumia. El propio Sylla marcó desde los once metros, anotando su vigésimo cuarto gol en liga.

A los diez minutos de la reanudación el técnico visitante Luis Carro introdujo un doble cambio tratando de dar más mordiente a su ataque, con la entrada de Fandiño y Aarón. El Ribadumia tuvo su gran ocasión en el minuto 58, Aarón en el mano a mano remató cruzado y rechazó Táboas, a Monchito se le echó un defensa encima cuando se disponía a marcar a puerta vacía.


En una arrancada de Rodri mediada la segunda parte llegó el 2-1. El lateral izquierdo visitante se fue en conducción hacia el borde del área sorteando rivales en eslalon y se sacó un remate con la derecha que tras tocar en Trapero hizo una parábola que superó a Manu Táboas. El gol, justo antes del parón negociado para beber, dio un impulso anímico a los visitantes. Cuando se reanudó el juego el Ribadumia perdonó el 2-2 en un mano a mano de Fandiño que, forzado, remató suave a las manos de Táboas. En el minuto 76 fue Gabi, de cabeza, el que rozó el empate, pero despejó el portero local con apuros. Los visitantes lo intentaron hasta el final, dejando espacios que aprovechó el Arosa, oxígenado con los cambios, para perdonar en varias ocasiones muy claras el tercero. La mejor la tuvo el central Iago, en el 85.


El tiempo de agotó y con el pitido del árbitro vigués González Sobrado, también emocionado al ser su despedida de la categoría, se consumó el peor escenario posible para los visitantes. Cinco años después el Ribadumia regresa a Preferente. La próxima semana se despedirá de la categoría con el duelo en A Senra ante un Racing de Ferrol que ya es campeón, por lo que será un partido intrascendente para ambos.


El Arosa, cuyos futbolistas consolaron a sus rivales al término del derbi, cerrará la liga en Somozas. El objetivo de los arlequinados será tratar de sumar una nueva victoria para finalizar lo más arriba posible. Los de Rafa Sáez volverán a ser juez del descenso.

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