martes 22.10.2019

España, a la cabeza de los graduados con un empleo de menor cualificación

En 2018, el 37% de los universitarios tenían un puesto de trabajo con un nivel inferior al de  sus estudios

España, a la cabeza de los graduados con un empleo de menor cualificación

El ascenso continuo de sobrecualificación que se registra desde 2011 entre los universitarios españoles con empleo, es decir, que trabajan en unos puestos con un nivel inferior al de sus estudios, tuvo por primera vez un cambio de tendencia en el año 2018, aunque España sigue a la cabeza de la Unión Europea.

Son datos recogidos en la decimoquinta edición del Informe CYD 2018 de la Fundación Conocimiento y Desarrollo, presidida por Ana Botín, que ayer asistió a la presentación del trabajo junto al presidente de los rectores, José Carlos Gómez Villamandos.

La alta sobrecualificación de los graduados superiores españoles se refleja en que el pasado año, el 34,8% de sus contratos (según grupos ocupacionales) fueron para desempeñar tareas que no eran de alta cualificación, pues no estaban incluidos en los grupos de directores y gerentes, técnicos y profesionales científicos e intelectuales, según datos del Servicio Público de Empleo.

Descenso

Se trata de casi un punto porcentual por debajo del registrado el año precedente, lo que “supone un cambio de tendencia respecto a lo que se venía observando desde inicios de década”, resalta el estudio. No obstante, los autores del trabajo, Martí Parellada y Francesc Solé Parellada, advirtieron de que ese cambio de tendencia “puede no consolidarse”.

Por géneros, el nivel de sobrecualificación de los hombres fue superior al de las mujeres en el año 2018, aunque la diferencia era mínima, inferior al medio punto porcentual.

Una visión internacional empeora los datos sobre cualificación de los universitarios en España. En 2018, del total de ocupados en el mercado de trabajo español que eran graduados superiores, el 37,6% (datos de Eurostat) estaba desempeñando tareas que no eran de alta cualificación y estaban en ocupaciones que no pertenecían a los grupos de directores y gerentes, técnicos y profesionales científicos e intelectuales y técnicos y profesionales de apoyo.

Ese dato es la cifra más elevada de todos los países de la UE. Solo zonas como Chipre y Grecia –con un 35,6 y 33,9 por ciento respectivamente– se quedan cerca de España.

El estudio explica que el notable porcentaje de graduados superiores en España que han de emplearse en ocupaciones que no son de alta cualificación se debe a una elevada proporción de población adulta, de 25 a 64 años, en posesión de una titulación superior (en 2018, el 37,3%, cinco puntos porcentuales por encima de la UE) y también a la reducida proporción de ocupaciones de alta cualificación del sistema productivo.

Parellada y Solé sugirieron que se necesita más colaboración entre universidad y empresas para reducir la sobrecualificación de los universitarios empleados.

Por ejemplo, con una formación universitaria dual (que implique prácticas en empresas), doctorados industriales (aquellos que no solo sirvan para dar clase sino que sean valorados por las empresas) y más correspondencia entre universidades y Formación Profesional.

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