domingo 15.12.2019

Iglesias plantea su dimisión y la de Montero si la participación es baja

El secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, anunció que dimitirá de su cargo si en la consulta que se celebra esta semana para que las bases decidan sobre él y sobre su pareja y portavoz

El líder de Podemos, Pablo Iglesias, entra al Pleno del Congreso  | e. naranjo (efe)
El líder de Podemos, Pablo Iglesias, entra al Pleno del Congreso | e. naranjo (efe)

El secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, anunció que dimitirá de su cargo si en la consulta que se celebra esta semana para que las bases decidan sobre él y sobre su pareja y portavoz parlamentaria, Irene Montero, se registra una baja participación, sin especificar que porcentaje se podría considerar un fracaso.


No obstante, aunque señaló la importancia que tiene el dato de participación, se negó a dar una cifra concreta que pueda servir después de referencia para cumplir su compromiso de dar un paso atrás aunque la mayoría de participantes hayan votado por su continuidad. Esta tarea de fijar un umbral corresponderá, según señaló, a los medios de comunicación que interpreten los resultados. “Con total claridad. Una participación baja sería un fracaso de la consulta y nos obligaría a dimitir y una participación alta sería un éxito, independientemente de si los inscritos nos dicen que sigamos o que dimitamos”, aseguró Iglesias en una entrevista en la Ser.


Iglesias insistió en la importancia que tiene la participación en la consulta que se celebrará hasta el domingo, y que salvo sorpresas, se espera que sus resultados sean positivos para el secretario general morado y la portavoz en el Congreso, como ha ocurrido cada vez que Iglesias se ha implicado en un plebiscito de estas características.

La consulta, en la que están llamados a votar 487.772 inscritos –los que figuraban en el censo hasta el pasado viernes– se puso en marcha el martes, tras la polémica de la compra, por Iglesias y Montero, de un chalé de 600.000 euros en la sierra madrileña.

En ella los militantes deberán responder a las siguientes preguntas: “¿Consideras que Pablo Iglesias e Irene Montero deben seguir al frente de la Secretaría General de Podemos y de la Portavocía parlamentaria?”, es la primera pregunta de esa consulta a la militancia del partido, que deberá escoger entre que continúen –con la respuesta, “Sí, deben seguir”– o que abandonen –“No, deben dimitir de la Secretaría General y de la Portavocía, y dejar el acta de diputados”–. Pero no todo el partido ha recibido con buenos ojos la consulta, motivo por el cual el sector anticapitalista ha apostado por desmarcarse y no participar, en señal de protesta, aunque sin hacer campaña oficial por la abstención.

Críticas y errores
Así, Iglesias respondió a las críticas del alcalde de Cádiz, José María González, “Kichi”, recordando al regidor que él le apoyó en las polémicas en las que se ha visto envuelto el regidor, aunque no “entendiera” su postura, como cuando le concedió una medalla a una virgen o defendió la construcción de fragatas en Cádiz, contradiciendo las posición que mantenía hasta que asumió la alcaldía. Preguntado al respecto en los pasillos del Congreso, Iglesias afirmó que tiene “clarísimo” que sus adversarios “no están dentro de Podemos” sino fuera y, acto seguido, aprovechó para recordar que él ha apoyado “siempre” a Kichi cuando se le ha cuestionado, aunque “haya tenido dudas de su comportamiento”.


Iglesias ha asegurado que, aún así, no le va a pedir que le defienda, porque “tiene todo el derecho del mundo a escribir cartas, a votar para que tengan que dimitir (Montero y él), o a pedir que se vote para que dimitan”. “Pero yo le voy a seguir apoyando como alcalde de Cádiz porque creo que es el mejor alcalde que puede tener Cádiz”, ha zanjado.


Además, Iglesias se ha reafirmado en que Montero y él están convencidos de que no han cometido ningún error, porque han tomado la decisión de comprarse esa casa al considerar que era el mejor modo de evitar a los hijos que esperan el nivel de exposición pública al que ellos están sometidos. En esta línea, aseguró que “jamás” se han plantado renunciar a su polémica vivienda.
En todo caso, insistió en que, dado que su credibilidad se ha visto comprometida dentro y fuera de su partido, era su obligación dejar en manos de sus bases la decisión de si deben continuar.

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