Santiago y Japón: dos caminos en común y muchos peregrinos de intercambio

Santiago y Japón: dos caminos en común y muchos peregrinos de intercambio
Fotografía de archivo del camino Kumano Kodo

Japón y Santiago de Compostela tienen una cosa en común: ambos cuentan con un camino Patrimonio de la Humanidad y multitud de peregrinos, son 208 los que han llegado desde el extremo oriente este año a la capital gallega, muchos tras hacer ambas rutas.

 

En Japón, el Kumano Kodo es un camino que tiene numerosas rutas, todas rodeadas de una frondosa naturaleza y a lo largo de las que se puede participar en diversos rituales sintoístas.

 

El Camino ('Kodo' en japonés) Kumano lleva muchos años hermanado con el Camino de Santiago.

 

Ambos tienen diferentes vías que se pueden seguir, pero el Camino Kumano solo puede hacerse a pie y no tiene un solo fin: se puede peregrinar hasta tres templos distintos.

 

“El camino es duro, es por las montañas, pero parece mágico; aunque es lo más cansado que he hecho en mi vida lo compensa lo precioso que es”, indica a Efe Lúa, una joven que hizo la ruta japonesa.

 

Cecilia se animó un verano a hacer una de las numerosas rutas del Kumano Kodo. “Es un tramo de montaña y hay detalles que llaman la atención, como los rituales que se hacen en los templos”, señala.

 

Y es que en algunas zonas del camino está prohibido sacar fotos por ser lugares sagrados, en los que si quieres entrar debes participar en las ceremonias.

 

“Las rutas no están cerradas solo a gente creyente, la sociedad japonesa tiene una mentalidad laica pero se te permite participar en rituales típicos, como lavarse al entrar en un templo, quemar incienso, escribir peticiones a los dioses...”, aclara Cecilia.

 

El sonido del camino es una de las partes más destacadas por los peregrinos. El camino japonés, según Cecilia, suena a cigarras y grillos. Es un sonido envolvente que ayuda a conectar con la naturaleza, que es muy importante para la cultura japonesa.

 

En el sintoísmo, la religión japonesa que marca este camino de peregrinación, se considera que Dios está en todos los seres vivos y en la propia naturaleza. Para ellos, esta conexión con el entorno más salvaje es una propia conexión con sus dioses.

 

Cecilia explica que, de hecho, las zonas de fin de ruta son lugares donde la naturaleza es más extraordinaria aún.

 

“Es un sitio espectacular para rezar si eres creyente, escribir un deseo, conectar con la naturaleza... porque es un lugar realmente mágico”. Y no es el fin ya que puedes continuar tu camino hacia los otros templos.

 

El conjunto de templos que marcan el fin de cada ruta se llama Kumano Sanzan. Y los tres destinos son Kumano Nachi Taisha, Kumano Hongu Taisha y Kumano Hayatama Taisha.

 

No existe un orden estricto, es un camino libre en el que “puedes ver otra cara de Japón menos comercial”, indica Cecilia.

 

Pese a ello hay máquinas expendedoras, puestos de comida típicos e incluso teterías, por lo que se puede conocer también otra parte de la tradición japonesa mientras se realiza el camino.

 

Cecilia disfrutó enormemente de la ruta espiritual del Kumano Kodo, con la que acabó en el Kumano Nachi Taisha, pero recomienda a los posibles interesados no hacer la peregrinación en verano.

 

“Es el mayor calor que he pasado en mi vida, mata, y los insectos son los más grandes que he visto”, recuerda.

 

Independientemente de la estación que se elija es una experiencia única y “mágica” que recuerda enormemente a las sensaciones con las que llegan los peregrinos a la capital compostelana.

 

Y es que la conexión entre el Camino de Santiago y el Kumano Kodo quizá es algo más que una hermandad burocrática, puede que la oportunidad que dan para “conectar con uno mismo” sea lo que más une ambos caminos.

Santiago y Japón: dos caminos en común y muchos peregrinos de intercambio

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