sábado 22.02.2020

Álex González | “La gente y el paisaje de O Salnés son un regalo. Y el vino albariño sabe mucho mejor aquí”

A Álex González (Madrid, 1980) lo hemos visto desde su llegada a Arousa para preparar el rodaje la serie “Vivir Sin Permiso” buceando entre bateas con Jesús Calleja, haciendo deporte y comiendo pulpo. “Con cachelos”, del que dice, no se cansa.

El intérprete, ayer en A Illa, recién terminada la jornada de rodaje | josé luiz oubiña
El intérprete, ayer en A Illa, recién terminada la jornada de rodaje | josé luiz oubiña

A Álex González (Madrid, 1980) lo hemos visto desde su llegada a Arousa para preparar el rodaje la serie “Vivir Sin Permiso” buceando entre bateas con Jesús Calleja, haciendo deporte y comiendo pulpo. “Con cachelos”, del que dice, no se cansa. Metido en faena desde hace unos días delante de las cámaras y en compañía del otro actor protagonista, José Coronado, no tiene prisa aún después del rodaje, ayer en el auditorio de A Illa, para pararse con una legión de fans y atender a los medios, siempre con una sonrisa.

Mucho se ha hablado en esta comarca de que esta serie tratará sobre narcotráfico, pero tengo entendido que no es tanto así. 
No, no es una serie de narcotraficantes. Sí que nos apoyamos un poco ahí como escenario para contar otras cosas, pero no tiene que ver con narcotráfico. Es la historia de un hombre muy poderoso, Nemo Bandeira, que lo interpreta Jose Coronado, y la trama gira entorno a él. Por una enfermedad que sufre empieza a darse cuenta de que está perdiendo poder, está perdiendo sus facultades y tiene que delegar en alguien más. Y es ahí donde empiezan a arrancar el resto de las historias. Pero sobre todo es una historia de familia, de poder y de amor.

El público lo ha visto en uno de sus últimos grandes trabajos como agente del CNI y lo verá ahora como el hijo de un narcotraficante. ¿Cómo lleva ese cambio?
Es la maravilla de esta profesión: Que te da la oportunidad de explorar no solamente diferentes roles sino qué conoces tú mismo de cada personaje que estás contando. En “El Príncipe” era un agente y la historia de amor era diferente y el personaje respondía típicamente a la imagen del héroe, del bueno. Cada uno te ofrece una riqueza diferente.

¿Ahora le toca hacer de malo?
En este caso, Mario Mendoza sería otro tipo de villano. No quería hacer el típico malo, porque yo entiendo que en la vida no hay mucha gente mala... Tampoco hay mucha gente buena al cien por cien. Creo que todos dependemos un poco de nuestras circunstancias y qué se nos opone para conseguir lo que queremos y eso es lo que le pasa a este personaje: Que se encuentra con dificultades con las que no contaba y tiene que cambiar los planes y hacer cosas que, quizás, no sean las mejores para el bien de los demás.

¿Se siete cómodo con este personaje o le ha costado encontrarlo?
Sí, con este personaje me ha costado un poco más entender por qué hace lo que hace y por qué, para él, el fin justifica los medios; pero ya lo he encontrado. Para mi, como actor, lo más importante cuando te asomas a un personaje nuevo es no juzgarlo. Poder comprender por qué hace lo que hace.

¿Qué le parecen las localizaciones en A Illa?
Es un regalo, un auténtico lujo que la productora y Telecinco hayan apostado por rodar aquí todas las escenas. Complica mucho más la producción, porque no hay estudio. Generalmente cuando lo hay, que  suele ser el 70 o 75 % de las escenas, agiliza mucho porque ya está todo preiluminado. Aquí no. Aquí va a ser todo mucho más elaborado, más artesanal, más cine... A cambio el espectador va a poder gozar de un escenario natural espectacular que es Galicia y que está siendo un personaje más de la serie.

 ¿Qué tal la gente? ¿Lo tratan bien en A Illa de Arousa y en O Salnés?
La gente es otro regalo más que estamos teniendo. Nos están tratando muy bien, son muy cariñosos, muy comprensivos. No es fácil aceptar un rodaje en una ciudad o incluso en una casa, porque arrasamos con todo allá donde vamos. Tenemos doce horas para rodar y hay que cumplir el plan... Pero aún así nos están recibiendo con mucho cariño y apoyando con mucha fuerza este proyecto.

No paran de pedirle fotos desde su llegada a la comarca, ¿supone un problema o una presión añadida?
A lo mejor aquí hay un poco más de movilización en ese sentido, porque en Madrid o Barcelona estamos más acostumbrados a ver caras conocidas. Pero no hay ninguna presión. No la hay, porque todo el mundo es siempre muy cariñoso. Y además es un placer porque eso significa que los productos que hemos hecho cada uno anteriormente y el que estamos haciendo ahora son bien recibidos. 

¿Le queda algo de tiempo para disfrutar del ocio en la comarca, a pesar de atender el trabajo, a la prensa y a los fans?
Sí. Yo vengo con la mentalidad de trabajar y por supuesto atenderos a vosotros cuando toque, que es un placer. También aquí la vida es más tranquila y el tiempo libre da para más aquí en Galicia.

Además del pulpo, ¿ha podido probar ya el albariño, que tiene mucha fama por aquí?
Sí. Poco, porque yo no bebo mucho alcohol y además estamos rodando todos los días, pero sí. Además, aquí sabe mejor. l

Comentarios