Fer Fraga | “Durante dos meses compaginé la grabación de Rapa con el trabajo en un acuapark”

Fer Fraga | “Durante dos meses compaginé la grabación de Rapa con el trabajo en un acuapark”
Fer Fraga caracterizado para una escena de Mateo en la serie Rapa | MOVISTAR

El actor Fer Fraga, natural de Portonovo, en Sanxenxo, es una de las caras nuevas y más demandadas de la pequeña y la gran pantalla. Tras sus comienzos como modelo y después de que se truncase su sueño de ser futbolista, este sanxenxino triunfa en su faceta como actor. 

 

Ahora vive a caballo entre Madrid y las múltiples localidades a las que viaje por trabajo, pero siempre busca un hueco para volver a su ciudad natal y pasar tiempo con su familia, sus padres, su abuela y su tía, personas con las que se crió desde pequeño.

 

Tu carrera como actor comenzó en una serie de éxito, ¿cómo fue formar parte del reparto de “30 Monedas?
Cuando la gente me pregunta por esto, soy muy honesto: hace dos años cambió mi vida por completo. Grabar la segunda temporada de “30 Monedas” con ese cásting que es una pasada, con un director como Álex, que es de los mejores del país, con esa infraestructura... Ahí empecé a darme cuenta que actuar es lo que realmente me hace feliz. Gracias a la interpretación voy conociendo y descubriendo cosas de mí que antes no sabía que tenía.

 

Tu primera vez y a las órdenes de Álex de la Iglesia...
La verdad es que me parece un auténtico regalo que uno de mis primeros proyectos sea con un director como él, es algo muy positivo para mi carrera. Álex te pone en situaciones en las que te das cuenta de lo importante que es tener profesionalidad, estar concentrado, ir a favor de la historia... Ves lo importante que es que todo tenga conexión para encontrar la mejor forma de contar una historia. Fue una prueba muy intensa y a la vez muy gratificante para mí.

 

Ahora los telespectadores vemos tu trabajo en otra de las series españolas con más éxito: Rapa. ¿Qué feedback tienes de tu trabajo en esta producción?
Para ver los primeros capítulos me junté con mis amigos en Madrid, la verdad es que fue muy especial y emotivo. Durante este año y medio o dos llevo trabajando, encadenando un proyecto con otro y ahora, están saliendo y alucino. En el momento que estás grabando lo agradeces pero no es hasta ahora que lo ves cuando te das cuento de todo el trabajo que estás haciendo. El feedback que estoy recibiendo es muy bueno por parte de todo el mundo. Mi personaje en la serie, Mateo, tiene una apariencia física muy diferente a la mía, antes del rodaje pasaba dos horas en los procesos de maquillaje y peluquería. En la pantalla paso de ser un hippie de Portonovo a un kinki ferrolano.

 

La apariencia física es diferente, ¿pero hay algo de Fer en Mateo?
Pues yo creo que hay algo en la mirada que dice que a los dos nos han pasado muchas cosas. Mi profesor, o padre interpretativo, Claudio Torcachil, siempre me dice que no sabe en lo que estoy pensando a la hora de hacer las escenas, pero que siga haciéndolo. Tanto en Mateo como yo mostramos en la mirada sensibilidad, vulnerabilidad... creo que es eso lo que compartimos ambos.

 

¿Cómo fue entrar en la segunda temporada de Rapa y rodar una serie de tanto éxito?
El papel de Matel me llegó en el mes de julio del año pasado mientras yo estaba trabajando en un parque acuático de Marín para conseguir solvencia económica y poder volver a Madrid para continuar formándome en mi faceta de actor. Me emociona mucho pensar en cómo ese momento cambió mi vida. Me llamó mi representante para decirme que me dieran el papel y lo que hice durante los dos meses y medio de verano fue compaginar ambos trabajos: el lunes estaba repartiendo chalecos y vendiendo tickets en el parque acuático y, al día siguiente, me recogía una furgoneta, me preguntaban como quería tomar el café, me daban de comer y me ponía delante de una cámara a actuar.

 

¿Cómo recuerdas esa etapa?
Soy muy partidario de que todo lo que haces en la vida te hace sumar y crecer como persona. Esta etapa me ayudó muchísimo, compaginar ambas cosas fue algo muy terrenal. Creo que para ser un buen actor hay que ser muy humano, la humanidad es muy importante y esta etapa, estos meses en los que compaginé ambos trabajos, fue una de las que más aprendizajes me dio.

 

Durante el rodaje, ¿quién te sorprendió más dentro del elenco de Rapa?
Esta es una serie con mucho gusto, con un grupo de actores y actrices increíble, con planos muy bien hechos y con una calidad de foto, de guión y  de historia... increíble. Tuve mucha suerte de compartir pantalla con personas increíbles como Eva Barreiro o Mónica López, que no la conocía y me parece, además de muy buena actriz, una persona empática, agradable.. Me he sentido muy acogido por todos durante el rodaje, tanto por actores como por directores o equipo..

 

Después de Rapa, ¿en qué otros proyectos podremos verte?
Tengo muchos pendientes, una serie, “Animal Salvaje” de Netflix, una película en la que interpreto a un chico popular del instituto que no hace cosas muy buenas en la que me dirige mi amiga Chloé Wallace. Acabo de rodar otra serie en A Guarda, una historia muy especial y muy bonita, con un elenco que es un sueño y con el que disfruté muchísimo... También voy a subirme por primera vez a un teatro. Ahora mismo vivo en una abundancia constante, la verdad.

 

Antes de ponerte frente a la pantalla como actor, lo hiciste delante de una cámara cómo modelo, ¿piensas en volver a esa etapa?
Ahora mi prioridad es la interpretación pero no descarto volver a desfilar porque es una sensación que me encanta. Ahora busco mejorar como actor, seguir trabajando y coger más herramientas para lograr una carrera longeva y de calidad.

Fer Fraga | “Durante dos meses compaginé la grabación de Rapa con el trabajo en un acuapark”

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