jueves 21/1/21

El hombre que intentó matar a su ex en O Grove sale de prisión: “¿Así ayudáis a las víctimas?”

La mujer muestra su indignación con la justicia, que lo deja en libertad provisional al cumplir el máximo de prisión preventiva 
Imagen de archivo del traslado del acusado tras extraerlo del piso donde se atrincheró e intentó quitarse la vida | g. salgado
Imagen de archivo del traslado del acusado tras extraerlo del piso donde se atrincheró e intentó quitarse la vida | g. salgado

“Quiero volver a vivir sin miedo”. Así despide una carta la grovense cuya expareja intentó matarla a tiros en diciembre de 2018. Ella misma ha querido hacerla pública porque ayer, Día Internacional de la Violencia de Género, recibió la “amarga” noticia de que José P. F. está en libertad provisional al haber expirado el plazo máximo de dos años de prisión preventiva sin celebración de juicio.

Una situación incomprensible para esta mujer: “No lo entiendo, me gustaría que me lo explicaran porque según ellas –por las autoridades judiciales– es que no hay riesgo de fuga, pero ¿qué me importa a mí? A mí lo que me importa es que ese señor esté encerrado. Ha intentado matarme y lo único que pido y quiero es seguir adelante con mi vida”, manifestó en una entrevista concedida a Canal Rías Baixas.  

En la carta que hizo pública a través de la asociación Esmar, de la que es socia, se muestra muy crítica con la decisión judicial, que viene dada por el cumplimiento del plazo máximo de prisión provisional, además de que las diligencias aún estarían en fase de instrucción. “¿Les parece esta una buena noticia para celebrar el 25 de noviembre? ¿Así ayudan a las víctimas? ¿Quién puede vivir ahora tranquila? ¿Quién me puede asegurar que no intente ponerse en contacto llamando por teléfono a mi hija? ¿Sabéis el daño que estáis ocasionando? ¿Por qué no se celebra el juicio y lo condenan?”, se pregunta.

Su expareja tenía una orden de alejamiento cuando sucedieron los hechos. Había vuelto a Ourense, su tierra natal, y ella hasta había cambiado la cerradura de su piso, pero una día la esperó “en  mi propia casa”, recalca, y lo hizo “para dispararme, añade realizando un doloroso ejercicio de memoria. Cabe recordar que le disparó dos veces: una bala le atravesó el pómulo y otra tuvieron que extraérsela mediante intervención quirúrgica porque quedó alojada en el cuello.

Dispositivos de seguimiento

Eran de calibre pequeño y eso, así como una posible distancia considerable, fue seguramente lo que salvó su vida y la de él, que se disparó en la cabeza tras atrincherarse en el piso y ser retirado por las fuerzas de seguridad con un impresionante despliegue. A ella tuvieron que rescatarla por una ventana donde pidió auxilio a los transeúntes. Y ahora, cuando se van a cumplir dos años de este atentado, se entera de que “ponen en libertad al hombre que quiso arrebatarme la vida y dejar a mi hija sin madre”.  

El ourensano ingresó en prisión provisional acusado de un delito de homicidio en grado de tentativa y otro por quebrantamiento de la orden de alejamiento. Sin embargo, a pesar de la gravedad de las imputaciones que pesan sobre él, la justicia ha tenido que ponerlo en libertad, aunque ha dictaminado la colocación obligada de una pulsera y a ella le han instalado un dispositivo de seguimiento de 24 horas. Y ahora “a esperar que funcione”, añade la víctima, quien vive con “inseguridad e incertidumbre” porque “también tenía orden de alejamiento la otra vez y los dos tiros los llevé yo”, manifestó ante las cámaras de Rías Baixas.

Pero además, la forma en que le fue comunicado le parece de “risa” porque “aparecieron dos chicos en casa para instalarme el dispositivo” y fue, posteriormente, por mediación de su abogada, cuando le trasladaron el auto del juez. “Deberían prepararme, avisarme con tiempo”, añadió.

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