La Pousada de Ribadumia abrirá en junio, diez años después de construirse

Trabajos estos días de puesta a punto del edificio y de urbanización de calles aledañas | gonzalo salgado

Diez años. Una década llevaba cerrada la Pousada de Ribadumia desde la finalización oficial de las obras, según datos catastrales, en 2012. El establecimiento hotelero abrirá por fin sus puertas ahora, en el mes de junio, en cuestión de días. La cadena hotelera de la que forma parte, Eurostars Hotels, del Grupo Hotusa, permite ya hacer reservas on-line, a partir del segundo fin de semana de ese mes de junio, tanto de las habitaciones disponibles como de experiencias turísticas ligadas al destino.


Es la culminación a un largo e intrincado proceso, que fue dilatado ya de por sí en el conjunto de las Pousadas do Salnés, proyecto ligado a las controversias desde su origen, pero que se estiró en el tiempo todavía más en el caso del establecimiento de la Rúa Párroco Valiñas, a escasos metros de la carballeira.


Por el camino, y desde el año 2015, fue necesario desarrollar un rosario de actuaciones, ya que el edificio carecía de licencia de primera ocupación y de actividad, ocupaba terrenos de la iglesia y un vial del Ayuntamiento, no contaba con seguro, ni vigilancia o seguridad, ni estaba al día con la luz. Incluso se habían construido más plantas de las contempladas en el proyecto.


Andado el tiempo, surgieron otro tipo de problemas: El edificio que nunca pudo abrir sus puertas comenzaba a deteriorarse, fruto de la clausura impuesta. En 2020, la institución provincial licitaba por unos 145.000 euros obras de reparación de los elementos afectados, labores que incluyeron actuaciones en cubiertas, toldos y demolición de estructuras.


En obras

De forma paralela, hubo que normalizar la situación de los terrenos, proceso que derivó en un convenio entre la Diputación de Pontevedra y el Concello de Ribadumia que permitió sacar adelante la urbanización de las calles aledañas al centro hotelero, por unos 320.000 euros. Se contemplaron pavimentados y la dotación de servicios como el saneamiento, el abastecimiento de agua potable, la instalación de las redes de telecomunicaciones, así como las de la iluminación pública en esta llamada urbanización Santa Eulalia. Fue así como se mejoraron los entornos del campo de futbol o del auditorio.


Las del último tramo pendiente son las que llenan estas semanas de operarios, zanjas y vallas los viales a caballo entre la casa de cultura y el centro de salud. Unos trabajos en ejecución que avanzan a buen ritmo y que se compatibilizan con los últimos retoques y puestas a punto de la Pousada. En el edificio se han visto andamios también estos días, unos trabajos cuya conclusión podría poner ahora un nuevo punto y aparte en este largo río de tinta. Quizás, incluso, todo un punto y final.

La Pousada de Ribadumia abrirá en junio, diez años después de construirse

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