• Sábado, 22 de Septiembre de 2018

Reportaje | “Es imposible luchar contra el alcohol, pero se puede prevenir el consumo abusivo”

La Asociación de Alcohólicos Rehabilitados Areva ha iniciado una nueva etapa estrenando junta directiva y quiere extender su mensaje por toda la comarca. Así, ha decidido recorrer los diferentes municipios instalando una mesa informativa cada

Reportaje | “Es imposible luchar contra el alcohol, pero se puede prevenir el consumo abusivo”
El presidente Luis Rey junto a otras dos compañeras de la asociación Areva | d. a.
El presidente Luis Rey junto a otras dos compañeras de la asociación Areva | d. a.

La Asociación de Alcohólicos Rehabilitados Areva ha iniciado una nueva etapa estrenando junta directiva y quiere extender su mensaje por toda la comarca. Así, ha decidido recorrer los diferentes municipios instalando una mesa informativa cada mes en una villa diferente y ayer le tocó a Cambados. El nuevo presidente, Luis Rey, y otras tres compañeros repartieron información sobre un grave problema al que no le ven más solución que la prevención. “Luchar contra el alcohol es imposible, está tan arraigado en la sociedad... Pero podemos dar información y ayudar para prevenir un consumo abusivo”, explicó Rey.

Llamadas contra las recaídas
La asociación tiene su sede en la estación de autobuses de Vilagarcía, pero tiene miembros en todo O Salnés y el Ulla-Umia. Una de sus acciones más destacadas es la realización de terapias de grupo dos veces por semana con la presencia de una psicóloga y una enfermera especializada. Allí acuden alcohólicos rehabilitados y familiares, porque es “conveniente” que asistan y además, “aunque no están afectados, son codependientes, viven la enfermedad como nosotros”. Pero además, en Areva siempre hay teléfonos disponibles para combatir las recaídas, por “si te da un bajón y así puedes quedar con un compañero para hablar”. Puede suceder en cualquier momento, “da igual que lleves cinco o diez años rehabilitado”, agregó Rey, que, como muchos, sufrió uno de estos momentos cuando la vida le dio un revés, circunstancia peligrosa para quienes quieren abandonar la dependencia que además, con el tiempo, gana terreno porque “generas tolerancia y cada vez necesitas beber más”.
Entre sus miembros hay personas de todas las edades y condiciones, pero a Rey le preocupa especialmente el caso de los más jóvenes. A sus reuniones asiste gente que no llega a la treintena (el más joven tiene 22 años). “Empiezan a beber con 14 años con el tema del botellón y se dicen, lo dejo cuando quiera, yo controlo... Pero la realidad es que el alcohol te controla a ti. Suelen pasar hasta el punto de que le llaman problema y no, es una enfermedad”.
Rey explica que el primer paso es reconocer la dependencia y recibir, durante un tiempo, un tratamiento con interdictores para combatir las tapas incipientes de la desintoxicación. Se trata de un grupo de sustancias que impiden la metabolización del alcohol y que, en caso de ingesta, produce unos efectos secundarios muy desagradables. ¿Y después? Seguir adelante. “No es fácil, si uno quiere se puede salir, aunque esto es como una enfermedad para toda la vida, no tiene cura”, se lamentó el presidente. l