Miércoles 19.06.2019

Sanxenxo mantiene apagado el polémico semáforo de As Salinas ante la reducción del tráfico en la zona

El Concello entiende que ahora es posible cruzar sin problemas y lo encenderá cuando sea preciso

El semáforo de As Salinas (Noalla) continúa apagado | d. a.
El semáforo de As Salinas (Noalla) continúa apagado | d. a.

El Concello mantiene apagado el semáforo de As Salinas (Noalla) y así continuará mientras no sea preciso. Fuentes municipales explican que en esta época “no hay tanto tránsito” de coches y “se puede cruzar bien”, así que “se encenderá cuando vuelva a ser necesario”. 

Su presencia fue objeto de polémica este verano pues había sectores de la población que lo culpaban de incrementar los habituales atascos que en verano se crean en esta zona de la PO-308 donde desemboca la Vía Rápida entre Sanxenxo y O Grove, que continúa sin desdoblarse. De hecho, sobre todo en julio, se registraron colas kilométricas en las que llegó a intervenir Tráfico para regular el tránsito.


El Concello sanxenxino defendió que se trataba de los episodios habituales en épocas de gran concentración turística, pero aún así decidió dejar los semáforos en ámbar, en estado de precaución, e incluso llegó a apagarlos durante los fines de semana, cuando se producía un importante aumento de tráfico, con el fin de intentar aliviar los colapsos.

Antecedentes 
En principio se trataba de una medida provisional, pero se ha extendido y, a día de hoy, directamente están apagados. Cabe recordar que su instalación se realizó hace un año en respuesta a una demanda histórica de los vecinos de A Revolta (Noalla) para cruzar con seguridad hacia el istmo de A Lanzada. De hecho, los predecesores del bipartito habían solicitado medidas en este sentido, pero según la concejal de Seguridad en aquel momento, Vanessa Rodríguez, la respuesta fue negativa porque, según la Xunta, la carretera no cumplía las condiciones necesarias para instalar un paso de peatones con todas las garantías de seguridad.


El proyecto no solo incluía la instalación de esas señales semafóricas, que cuentan con un sistema de pulsado para propiciar el paso de peatones cuando los haya. También se instalaron bandas reductoras de velocidad, se incrementó la iluminación y se pintó un cebreado en el asfalto (hasta entonces, no había ninguna medida para cruzar con seguridad).


La Consellería de Infraestruturas se encargó de los trabajos, pero la gestión del semáforo quedó en manos del Ayuntamiento. Sus responsables han decidido mantenerlo apagado porque “ahora –en los meses de invierno– la gente puede cruzar bien porque no hay tanto tránsito”. No obstante, asegura que volverá a funcionar “sin problema cuando vuelva a ser necesario”. 
El bipartito no concreta fechas, pero, seguramente, se correspondan con los momentos de llegada de turistas, aunque también hay vecinos de A Revolta que cruzan a diario por esta zona para ir a pasear a A Lanzada.

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