Viernes 22.03.2019

Comuneros de Guillán y Ravella inician un litigio por los terrenos del campo de fútbol

El Concello inscribió la parcela como suya en 2014 y la entidad vecinal alega que ni siquiera se le comunicó 

Los terrenos cuentan con una superficie superior al millar de metros cuadrados  | gonzalo salgado
Los terrenos cuentan con una superficie superior al millar de metros cuadrados | gonzalo salgado

Pese a no estar en primera línea de playa y a llevar años en desuso, la parcela en la que está el campo de fútbol de Guillán tiene varios “pretendientes”. Concello y comuneros inician un litigio por su propiedad, que estuvo clara hasta hace apenas cinco años.


La Xunta de Goberno Local, en la sesión del 25 de febrero, dio cuenta de un escrito de la Xefatura Territorial de la Consellería de Medio Rural por la que se insta al Concello a comparecer si lo estima conveniente, en el plazo de nueve días con abogado y procurador  (o solo con abogado con poder para tal efecto). El motivo es la interposición de un contencioso administrativo iniciado, como parte demandante, por la Comunidad de Montes de Guillán

Preguntado por el motivo, el presidente de la entidad comunal lo tiene claro. “El Concello inscribió a su nombre unas fincas que son nuestras”, explica Ramiro Padín. Los hechos se remontan a 2014, estando el conservador Tomás Fole al frente de la Alcaldía de Vilagarcía.


“La inscribió sin contar con nadie”. El ahora presidente era ya entonces secretario de la comunidad de montes. Su firma tendría que haber aparecido en el cambio de registro de la propiedad en el Catastro, pero Padín no se enteró de nada hasta hace apenas unos meses.

“Hicieron el cambio sin contar con nadie”, explica molesto. Y es que los comuneros aseguran que pueden demostrar la propiedad de la parcela desde mucho tiempo atrás. El propio Padín tiene en su poder un escrito del Catastro de 2010 en el que los terrenos aparecerían como parte de las propiedades de los comuneros de Guillán.


El enfado en la entidad es grande, pues a lo largo de estos años, y sin saber lo que había ocurrido, hicieron varias cesiones, como la que permitió crear el vial de A Golpilleira.

Renuncia de la Corporación
La Comunidad de Montes mantuvo conversaciones con el ejecutivo de Alberto Varela que, asegura Padín, “reconocieron que no querían esos terrenos para nada”. Sin embargo, para evitar el proceso judicial la Corporación debería llevar a Pleno la renuncia a la propiedad de las parcelas afectadas. Un paso que no se dio, por lo que “aunque no nos gusta, tenemos que ir a los tribunales”. El primer paso es el del contencioso en el Xurado Provincial.  

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