Condenan a un vilagarciano a más de 22 años de cárcel por violar y maltratar a su expareja

Condenan a un vilagarciano a más de 22 años de cárcel por violar y maltratar a su expareja
Un cartel contra la violencia machista en una manifestación I EFE

El Tribunal Superior de Xustiza de Galicia impone una condena de 22 años y medio a un vilagarciano por el maltrato continuado y la agresión sexual a la que fue su pareja. Ratifica el alto tribunal un fallo anterior dictado por la sección cuarta de la Audiencia Protincial de Pontevedra.
 

Los hechos probados sucedieron durante buena parte de la relación y fueron denunciados, por primera vez, en 2018, cuando la mujer puso una denuncia por violencia de género contra su pareja. La retiró poco después para que el hombre le ayudase a criar a sus hijos gemelos, según declaró durante el juicio, ya que tenían escasos meses.
 

En enero de 2019, el hombre regresa al domicilio familiar y, tras la reanudación de la convivencia, según considera probado la sentencia, “el acusado llevó a cabo u comportamiento violento, posesivo y controlador”.
 

Afirmaciones que quedan constadas en varios hechos por los que se condena al vilagarciano. El primer sucedió en marzo de 2019, cuando la emprendió a patadas y puñetazos contra su pareja, tras discutir por un teléfono móvil. Además, le quitó parte de la ropa y se fue en su coche. La mujer lo siguió hasta abajo, vio los objetos sustraídos en el asiento del copiloto y metió parte del cuerpo en el coche, momento en el que el hombre intentó cerrar la puerta y arrancó el vehículo. La intervención de una vecina, que tiró de la mujer hacia atrás para evitar que la arrastrase, la salvó, aunque sufrió hematomas, arañazos y otras lesiones.

 

Un relato estremecedor

Otra discusión se inició cuando la mujer despertó al condenado para que se hiciese cargo de los bebés, que estaban llorando. Él la agarró del pelo, le dio un golpe en la cara con el marco de la puerta, la agarró por los pies, la tiró al suelo y la arrastró hasta el rellano de la escalera, mientras tenía en los brazos a la hija de ambos. Las dos se quedaron durante un buen rato fuera de casa. La mujer fue asistida en Urgencias del Hospital por varias lesiones.
 

El calvario de la denunciante no terminó con el fin de la convivencia. En noviembre, quedó a tomar un café con su expareja, que la acompañó al portal En ese momento, el hombre le pidió si podía cambiarse de ropa para ir a rehabilitación. Ella le dijo que lo hiciese en el portal y fue cuando la acorraló contra la pared, intentando contactos sexuales que la mujer rechazó, por lo que procedió a agarrarla por la fuerza y violarla.
 

Como consecuencia de los hechos, la víctima sufrió diversas lesiones y necesitó asistencia psicológica. Tras el juicio, que tuvo lugar en la Audiencia de Pontevedra, el hombre fue condenado por un delito de agresión sexual, por dos de lesiones contra la mujer, por dos de maltrato habitual en el ámbito de la violencia de género, por uno de amenazas leves y por otro de injurias, también leves.
 

Además de los 22 años y medio de prisión, no podrá acercarse a su expareja durante 20 años más tras cumplir la pena y tendrá que indeminzarla con 15.400 euros.
 

Condenan a un vilagarciano a más de 22 años de cárcel por violar y maltratar a su expareja

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