martes 19.11.2019

El juicio por el crimen de Guillán será a principios de julio y durará tres días

El crimen que conmocionó a la sociedad vilagarciana al final del verano de 2012 será objeto de un juicio de tres días que se celebrará en la sala segunda de la Audiencia Provincial de Pontevedra a principios del mes de julio.

Santiago Gómez en el momento de entrar a declarar en el Juzgado de Vilagarcía	emilio moldes
Santiago Gómez en el momento de entrar a declarar en el Juzgado de Vilagarcía emilio moldes

El crimen que conmocionó a la sociedad vilagarciana al final del verano de 2012 será objeto de un juicio de tres días que se celebrará en la sala segunda de la Audiencia Provincial de Pontevedra a principios del mes de julio. El organismo judicial fijó la vista para los días 7, 8 y 9 de este mes, una fecha que todavía es provisional a la espera de las alegaciones de ambas partes.
En el banquillo se sentará Santiago Gómez Lorenzo, acusado de matar a su hermano Alfonso en la noche del 19 de septiembre de 2012 tras pegarle un tiro en la pierna con una escopeta de caza que le alcanzó la femoral, lo que provocó que falleciera desangrado.
El acusado se enfrenta a penas de entre diez y veinte años de prisión, mientras que la defensa solicita la libre absolución al considerar que actuó en defensa propia y por un miedo insuperable a su hermano, al que atribuye un carácter violento.
El ministerio público solicita para el acusado una condena de diez años de cárcel y una indemnización económica de 120.000 euros para la mujer de la víctima. El fiscal tiene en cuenta como atenuante el hecho de que Santiago Gómez mostrase un arrepentimiento casi inmediato y procediese a alertar de lo sucedido a los servicios de emergencia.
La acusación particular eleva  la petición de pena a veinte años de prisión y la indemnización económica a 300.000 euros. Los abogados de la familia de Alfonso Gómez califican los hechos de asesinato y consideran que el acusado actuó con premeditación.
Sin embargo, el relato que Santiago Gómez Lorenzo dio durante sus declaraciones difiere mucho de la versión de la acusación particular. Las constantes amenazas que le profería su hermano, un hombre con un marcado carácter violento agravado por el frecuente consumo excesivo de alcohol, llevaron al acusado a proveerse de un spray protector. Este es el clima que se presenta en el escrito de la defensa para pedir su libre absolución, alegando que fue el “miedo insuperable” a la víctima lo que provocó los hechos que causaron una auténtica conmoción en Guillán y en toda Vilagarcía, al tratarse ambos hermanos de personas muy conocidas.
Varios testigos confirmaron las amenazas a Santiago Gómez, que se producirían tanto en el lugar de trabajo (ambos formaban parte de la plantilla municipal, la víctima en Espina y Delfín y el acusado era eléctrico) como en el de residencia (vivían a escasos metros). De hecho, fueron varias las denuncias que presentó el hombre que se sentará en el banquillo de la Audiencia, aunque ninguna prosperó.
El día en que se produjeron los hechos y siempre según la versión del acusado, Santiago Gómez se encontraba en la huerta de su casa cuando su hermano se dirigió a él de malos modos y le hizo un signo de que le iba a cortar el cuello. El hombre pidió ayuda a su madre y fue entonces cuando Alfonso Gómez se abalanzó hacia él por lo que repelió el ataque con el spray y se fue a su casa. Allí coge la escopeta y regresa al jardín, a donde también vuelve Alfonso portando en posición de ataque la navaja que llevaba consigo a todas partes y que la Policía localizó a unos metros del lugar del crimen.
El acusado cargó entonces la escopeta aunque en un primer momento solo la utilizó para empujar a su hermano que pese a que cayó al suelo volvió a reincorporarse amenazante, por lo que tras una advertencia, Santiago Gómez dispara para frenarlo resultando el tiro mortal ya que le alcanzó la femoral. Fue el propio acusado el que dio aviso a los servicios de emergencia.

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