El sector cifra en 10 millones de euros las pérdidas por la caída productiva en la Ría de Arousa

Representantes de cofradías, bateeiros y colectivos ecologistas comparecieron ayer en Vilanova | gonzalo salgado

Más recursos económicos, más voluntad política y más implicación por parte de la Xunta de Galicia para salvar una Ría de Arousa “que agoniza”. Representantes de más de una veintena de colectivos vinculados con el mar (cofradías, mariscadores, bateeiros y entidades ecologistas) comparecieron ayer para dar la “alerta” sobre la caída “dramática” de la producción marisquera en la Ría. No lo hicieron solo de palabra, sino que mostraron datos concretos y porcentajes de los últimos veinte años y que evidencian que algo está pasando en las aguas arousanas “para o que non temos nós unha explicación científica”.


El presidente de la Plataforma en Defensa da Ría de Arousa, Xaquín Rubido, indicó que los datos que se manejan apuntan a que las especies más afectadas y en las que más se ha notado la bajada de la productividad son la almeja babosa, la fina, la japónica, la rubia, el relojito, el berberecho, el camarón, el percebe y el mejillón. Todos sus gráficos “mostran unha caída en picado”. ¿Los motivos? El sector entiende que debe ser la Xunta de Galicia la que “realice un estudo en profundidade para ver o que está pasando e que invista os recursos –porque os teñen– para solucionar o problema”.


Lo que tienen claro en el sector es que el problema no es “o exceso de choiva como dixo como excusa a conselleira do Mar nunha das súas comparecencias na Comisión de Pesca”. De hecho mostraron gráficos de la pluviometría que evidencian que este no puede ser el motivo de una caída en la producción que ha sido más pronunciada desde el año 2010.


El marisco no crece

Los patrones mayores que apoyan la comparecencia –prácticamente todos los de la Ría con la notable ausencia del de Carril– explicaron especie por especie cuál está siendo la problemática detectada. En todas se evidencia que el marisco no crece y no llega a alcanzar la talla comercial y que, por lo tanto, “a rexeneración natural non está funcionando”. Un caso paradigmático –tal y como explicó el patrón de Cambados, Ruperto Costa– es el de la almeja rubia. “A súa captación é absolutamente natural, dado que non se sementa e nos últimos anos vimos notando un descenso da produción dun 53 %. Estase vendo que en todos os bancos da Ría hai un descenso do marisco alarmante e que non está habendo reclutamento”. Una situación que afecta también a la almeja japónica. Sobre ella la patrona de Vilanova, María José Vales, explicó que “foi unha especie que se introduciu no ano 2000 e que se sementa en función da capacidade económica de cada cofradía. Vemos que o desove non é o esperado dende hai anos”.


La caída más brutal ha sido la del berberecho, que ha pasado de ser “unha especie da que se obtiña unha media de 724 toneladas ao ano ás 164 de media actuais”. Es, a día de hoy, un producto de acompañamiento cuando años atrás era uno de los principales para el sector marisquero. Justo al contrario de lo que ocurre con el relojito, que según el patrón de A Illa, Juan José Rial Millán, ha pasado a ser una especie importante. Eso sí, entienden que se deben autorizar todos los tamaños porque “demostrouse tanto nun estudo que fixemos as cofradías coa Universidade de Vigo como nun posterior que fixo a Consellería do Mar que o plomo non lle afectaba”. Eso sí, con el relojito pasa lo mismo que con la almeja. “Botamos a semente e non se dá, de repente desaparece”, explican.


La caída de la productividad incluso la notan los bateeiros. El presidente de Opmega, Ricardo Herbón, apuntó que “vese moita menos mexilla nas pedras”.


Así pues el sector habla de importantes pérdidas económicas en los últimos veinte años y cifra las de 2021 asegurando que son superiores a los 10 millones de euros.


El nordés y la contaminación

La temperatura del agua motivada por el cambio climático o los cambios del nordés fueron algunos de los puntos de los que ayer se habló en la comparecencia para intentar buscar una explicación al problema. “Todo o movemento de augas que hai na Ría de Arousa determínaa como está o nordés. Sabemos que nos últimos anos a súa intensidade diminueu polo que as augas circulan menos e é máis complexo botar fóra a contaminación de todo tipo que hai en diferentes puntos da Ría e contra a que hai que loitar e contra a que a administración ten que adoptar medidas moi severas porque nos estamos xogando o futuro produtivo da Ría”.

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