• Miércoles, 14 de Noviembre de 2018

Y de repente, Santa Rita

Cada 22 de mayo es Santa Rita. ¿Parece de Perogrullo, verdad? Pues hay en Ravella quien se sigue sorprendiendo. Más bien, a quien le sigue sorprendiendo el calendario año tras año.

 Cada 22 de mayo es Santa Rita. ¿Parece de Perogrullo, verdad? Pues hay en Ravella quien se sigue sorprendiendo. Más bien, a quien le sigue sorprendiendo el calendario año tras año. La radiografía de la semana grande de nuestra patrona es la de un tiempo magnífico, la de afluencia de turistas en todas las Rías Baixas, la de ganas de fiesta en los que somos de aquí y los que nos visitan… Sólo faltaba, para ser perfecto, que la ciudad estuviese acondicionada y preparada… Pero no. Esta vez tampoco. Este año vuelve a no tocar. Con este gobierno no, porque no se le pueden pedir peras a este peral…
La costosa “obra faraónica” de eliminar un paso de cebra en Plaza de Galicia se ha traducido en que nadie pueda llegar ni salir de Vilagarcía en coche sin agarrarse un cabreo. Ahora resulta que el proyecto estrella de este gobierno es ponerle hilo musical a una gran barrera arquitectónica que antes no existía pero que ahora va a afectar hasta a la Fiesta del Agua… ¿Hilo musical? Se referirán al claxon y las bocinas de cada coche que queda atrapado en el amplio catálogo de atascos y embotellamientos “primavera-verano” con el que los socialistas dan la bienvenida a quien todavía tiene el arrojo de venir o pasar por el centro...
Supongo que la jugada maestra no era precisamente la de encomendarse a Santa Rita con el pulmón de la ciudad llena de obras y vallas (nunca olviden que querían empezar la obra en plenas Navidades y los comerciantes tuvieron que hacerles entrar en razón). Pero así es. Es de suponer también que no contaban que hiciese bueno porque las playas no están preparadas, ni de lejos, para los primeros baños de la temporada. En otros municipios cercanos sí. Ahí sí saben lo que busca la gente y le dan lo que quieren. Es la diferencia entre ser “referente” o ser “diferente”… pero para mal.
Vilagarcía hubo un día en el que tenía un proyecto, un destino, una ruta. Actualmente eso se ha perdido. Juegan a gobernar y gobiernan a improvisar. O Preguntoiro, en Vilaxoán, ha perdido, con la falta de arena de las últimas semanas, mucha de su magia y de su poder de atracción. Ni un gesto, ni un mimo, ni un esfuerzo… A Concha-Compostela vive de la inversión en el paseo que NO hizo este gobierno. Que tenemos que recordar que hizo Costas, (Ministerio de Fomento) porque aunque se lo quieran adjudicar como éxito, no han puesto ni un duro…
Y con estas fechas que dan para todo: para las atracciones (a las que le han negado poder empezar a trabajar los días previos al pistoletazo de salida privando así a los más pequeños de su disfrute con este buen tiempo y a sus propietarios de sacar unos euros una vez que ya están instalados), para las procesiones y actos religiosos (a los que desde el principio los socialistas de nuestra ciudad, que se dicen representantes de toda la ciudadanía, han dado la espalda y se niegan a participar, allá ellos…) y para el ocio (una vez más todo tiene que ir capitaneado por iniciativas particulares y profesionales, pero poco o nada nuevo por parte del gobierno), en Ravella reducen todo a disfrazarse de celtas… en fin.
Menos mal, que un año más Santa Rita nos dará lo que este gobierno pretende quitarnos y disfrutaremos de nuestras fiestas, quiera o no el PSOE vilagarciano. A pesar de todas las dificultades que supone entrar en Vilagarcía desde que se quitó un paso de peatones para llenar su espacio con obstáculos, yo espero que un año más los visitantes llenen nuestras calles para honrar juntos  a nuestra patrona, ya que el tiempo además nos va a acompañar. Los que vivimos aquí sabremos compensar con nuestro buen ánimo y nuestra hospitalidad los errores de un gobierno que no cree en Santa Rita y se le nota.