La temperatura media de Vilagarcía subió un grado en los últimos 40 años

Gente disfrutando de un día de playa en los inicios del mes de marzo de hace unos años
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La temperatura media de la Vilagarcía se incrementó en un grado durante las últimas cuatro décadas. Así lo revela un informe elaborado por la empresa Inova, previo a la elaboración de un plan de actuación en el marco del Pacto das Alcaldías para o Clima e a Enerxía.


“Dá unha idea de ata que punto o cambio climático é unha realidade á que hai que facerlle fronte polo que significa de xeración de riscos como inundacións ou incendios, as modificacións da liña de costa ou, en xeral, a perda da calidade de vida”, señalan fuentes municipales.


De seguir esta tendencia, sin tomar medidas, para el año 2100 las precipitaciones podrían bajar entre un tres y un cinco por ciento; las temperaturas máximas subir entre 1,5 y 3,5 grados y se pasaría de las 37 noches cálidas actuales a entre 68 y 84, mientras que las noches de helada se reducirían a menos de la mitad.


Encuesta en la web

Para hacer frente a esta situación, el Pacto das Alcadías formula dos líneas de actuación: Una tiene que ver con la mitigación de los efectos negativos del cambio climático; la otra con la adaptación a la nueva realidad. El estudio avala las medidas tomadas a cabo en los últimos seis años por el gobierno del socialista Alberto Varela, que permitieron reducir en 1,3 millones de kilowatios el consumo de energía eléctrica.

Las acciones de mitigación pasan por continuar con la renovación de la iluminación de edificios públicos; la instalación de paneles de energía solar; el uso de biomasa para calefacción; la sustitución de vehículos por otros eléctricos o de energías renovables, la promoción del uso de la bicicleta y el transporte de bicicleta o a pie y el fomento del reciclaje.


Entre las actuaciones de adaptación se encuentran incluir criterios climáticos en los contratos municipales, una mejor gestión del uso de la energía o el control de precios, un sistema de riego inteligente en las zonas verdes o incluir los riesgos climáticos en los planes de emergencia.


En cualquier caso, “malia indicar que Vilagarcía está facendo correctamente as cousas”, inciden fuentes municipales, es necesario una implicación del conjunto de la ciudadanía para afrontar los retos marcados en la Agenda 2030.


Y es que la aportación de los edificios y servicios municipales a las emisiones de CO2 es mínima con respecto a las de origen privado. Por ello, Ravella acaba de lanzar una encuesta para conocer la opinión de los vilagarcianos. Puede consultarse y complementarse en la web oficial del Concello.


Allí, los interesados pueden experesar sus opiniones sobre cómo perciben la ciudad actualmente, cuáles son sus inquietudes con respecto al futuro, qué medidas creen que es necesario adoptar pero también cuáles estarían dispuestos a apoyar.

La temperatura media de Vilagarcía subió un grado en los últimos 40 años