Merchi Álvarez regresa de Corea: “Non só logramos frear a AME, ata podo dar uns pasos xeitosos”

La presidenta de Galiciame muestra el resultado a la alcaldesa, Fátima Abal, y al concejal Tino Cordal | mónica ferreirós
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La cambadesa Merchi Álvarez ha hecho como el anuncio del turrón que vuelve por Navidad. El lunes se presentó en casa por sorpresa –sus padres y sus hijos aún no la esperaban–tras más de dos meses en Corea recibiendo tratamiento contra su tipo de Atrofia Muscular Espinal (AME) y después de seis años esperando por un rayito de esperanza. Y lo hizo pudiendo mover las piernas hasta mover su silla de adelante a atrás, pudiendo jugar con sus dedos, sin ahogos a la hora de hablar, con capacidad para ponerse de pie con cierta ayuda e “incluso podo dar un pasos e facer un traxecto xeitoso”, relataba ayer.


Merchi siempre tiene una sonrisa dibujada en la cara, contra viento y marea, pero ayer no la contenía ni la mascarilla, estaba exultante. Y es que “son pequenas cousas que parecen tonterías”, reconoce, pero para ella son un mundo porque cuando el 13 de septiembre cogió un avión para cruzar medio planeta, sus extremidades ya no respondían y su única garantía era ponerle freno a la enfermedad, y “non só o conseguimos, a sorpresa foi que empezamos a gañar e agora poden pasar mil cousas, pero mentres me poida poñer en pé e andar, pois a andar. Cambioume a vida”.


Ha ganado en calidad de vida y la autonomía recuperada es poca, pero permitirá asistirla con menor esfuerzo. La presidenta de la Fundación Galiciame reconoce que vencer a la AME es imposible y desconoce si esta buena evolución será aún mayor, ni los médicos pueden decírselo, así que “agora toca darlle caña ao corpo, facer fisioterapia, terapia acuática... Porque tamén son seis anos nos que perdín forza”, explica.


La cambadesa relató que su cuerpo respondió de “maneira case inmediata” a este tratamiento personalizado del Hospital Universitario Chung-Ang de Seúl. “Ao segundo día de ingreso notaba que chegaban os primeiros impulsos nerviosos, empecei a mover os dedos a xogar con eles, as pernas... E cada vez con movementos máis rápidos”. Pero la AME no solo le estaba robando lo más visible. “O primeiro cambio que notei foi o enerxético, agora chego as 12 da noite perfectamente. E a voz... xa non teño que coller folgos para falar”, cuenta.


Esto es de por vida y, a falta de analizar algunos resultados, calculan que deberá recibir la siguiente carga en el primer cuatrimestre de 2022, pero desea no tener que volver a depender de la solidaridad de la gente como esta vez, cuando logró recaudar los 80.000 euros necesarios en tiempo récord. “Espero que a administración se poña as pilas, que chegue a súa axuda, xa traio uns resultados e a verdade é que o conselleiro de Sanidade estivo en contacto comigo por wasap en todo momento por se precisaba algo. Non houbo despreocupación ningunha, pero falta responsabilidade”, manifestó Álvarez. De hecho, puntualizó que el tratamiento “non é caro, está dentro dos estándares” porque en su caso hubo que sumar dos meses de estancia hospitalaria y cuarentena por el covid, transporte, una intérprete.... “Isto funciona e agora teño un marxe razoable de tempo para a seguinte. Quédame pelexar polo dereito a ter un medicamento”.


La cambadesa viajó y estuvo en Corea sin una cara amiga, pero en “ningún momento me sentín soa”. Esa forma suya de ser, la que movilizó tanta solidaridad, pronto se hizo valer y hasta su taxista habitual le regaló un ramo deseándole lo mejor. De hecho, solo tiene palabras de agradecimiento para el equipo médico, el personal del hospital, su intérprete... “Tratáronme como unha raíña”.

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