martes 29/9/20

Un barbanzano se enfrenta a seis años de cárcel por abuso sexual a una menor de edad y a su madre

La Fiscalía solicita que se le inhabilite durante cinco años para oficio o profesión que conlleve contacto directo con menores
La causa contra un barbanzano por abusos sexuales procede del Juzgado 2 de Ribeira
La causa contra un barbanzano por abusos sexuales procede del Juzgado 2 de Ribeira

Un barbanzano se sentará el próximo jueves, a partir de las nueve y media de la mañana, en el banquillo de los acusados de la sección compostelana de la Audiencia Provincial de A Coruña, en un juicio que se celebrará a puerta cerrada, para responder de los delitos abusos sexuales continuados a una menor de edad y abusos sexuales a su madre. Se trata de una causa procedente del Juzgado de Instrucción Número 2 de Ribeira en la que la Fiscalía solicita que se le imponga una condena total de seis años y medio de prisión, de los que cinco son por los hechos que se le atribuye que cometió con la chiquilla.

De igual modo, el Ministerio Público demanda para el acusado la prohibición de acercarse a menos de 300 metros de sus dos víctimas y de comunicarse con ellas por un periodo de seis años, y que el procesado permanezca en libertad vigilada durante cuatro años tras su salida de la cárcel. Además, le pide la pena de inhabilitación especial durante cinco años para ejercer profesión u oficio, sea o no retribuido, que conlleve contacto directo con menores de edad, y que indemnice a la representación legal de la menor con 6.000 euros.
En su escrito provisional de acusación, la Fiscalía señala que la hija del acusado fue desde muy temprana edad amiga y compañera de la menor víctima de los abusos sexuales, y que desde que tuvo 13 a 14 años, ambas se veían a diario alternado las casas, de modo que un día iban a casa del ahora procesado y otra a la casa de la amiga. La Fiscalía precisa que el individuo que se sentará en el banquillo de los acusados, de forma sistemática y cada vez que la menor acudía a su vivienda, “aprovechaba cualquier momento en el que la menor se encontraba sola para, con ánimo de atentar contra su libertad e identidad sexuales, sujetarla, colocarse a su espalda, realizando tocamientos y movimientos sexuales con su cuerpo sobre el de la menor”. En dicho escrito de acusación -se difundió en una versión restringida para impedir que de forma directa o indirecta pueda facilitarse la identidad de la menor víctima de los abusos sexuales- detalla que esa situación se repitió además en el coche del acusado en, al menos, otras dos ocasiones, aprovechando que llevaba a la niña a su casa.

La Fiscalía indica que la menor de edad mantuvo silencio sobre los hechos relatados “por vergüenza” y por miedo a perder la amistad con la hija del acusado, y añade que esos hechos repercutieron en su rendimiento escolar y en su pique. Y precisa que fue en marzo de 2016 cuando se los desveló a su madre y esta procedió a denunciarlos, y desde ese momento la niña está siendo tratada por un psiquiatra para superar “el choque”. De igual modo, el Ministerio Público agrega que el acusado, para atentar contra la libertad sexual de la madre de la niña en su propia casa, en un día no determinado, pero dentro del periodo indicado en el que las dos amigas alternaban los respectivos domicilios, “la sujetó con uno de sus brazos e intentó tocarle los pechos con la otra”.

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