domingo 17.11.2019

Diferencias insalvables entre el Concello y comerciantes sobre la peatonal impiden un acuerdo

Algunos portavoces defienden que sólo pasen viandantes y otros apuestan por el acceso de vehículos en horario comercial
El uso de este tramo peatonal de la Rúa Galicia enfrenta a Concello y comerciantes | Ch.R.
El uso de este tramo peatonal de la Rúa Galicia enfrenta a Concello y comerciantes | Ch.R.

La sala de juntas de la casa consistorial ribeirense acogió ayer la reunión que los comerciantes del tramo peatonal de la Rúa de Galicia entre las plazas de Compostela y Porta do Sol vienen demandando desde hace un mes con los portavoces municipales para acabar con la anarquía en al que se ha convertido ese vial. Tras más de una hora de intercambio de posturas por parte de todos los interlocutores el encuentro, se concluyó que, por ahora, resultar muy complicado que haya un acuerdo debido a las diferencias insalvables que existen entre las posturas de unos y otros. En unos días, los portavoces municipales se reunirán con los vecinos de la zona.

Según indicaron algunos de los asistentes a esta reunión, hay portavoces de grupos municipales como el del BNG, Xosé Vázquez Cobas, que defiende que sólo puedan acceder peatones, y para los que quieran ir a hacer compras les sugiere que hagan uso del aparcamiento disuasorio situado en la zona del Monumento, junto el cementerio municipal. Otros como el del Partido Barbanza Independiente, Vicente Mariño, dijo que la planificación de Ribeira no es comparable con la de otras ciudades, e incidió en la idea de que la ciudad está “sitiada” y “bloqueada”, por lo que resulta “impenetrable” para quienes quieren acudir desde las parroquias, asunto del que responsabiliza al Ejecutivo local. Mariño de Bricio se mostró partidario de recuperar el consenso alcanzado hace año y medio y para el que se fijó un periodo de prueba de 6 meses -se prolongó hasta ahora-, que mantiene la prioridad del peatón, pero con el añadido de que ese uso es compatible con la actividad comercial. De ese modo, además de la entrada y salida de garajes a residentes y el acceso para la habitual carga y descarga, también se permita  circular a clientes de los negocios en el horario de los mismos, pero que no se convierta en calle de tránsito.

En este sentido, los representantes de los comerciantes solicitaron que el horario de carga y descarga se amplíe hora y media por la mañana y media hora más por la tarde, para ajustarlo al de los negocios allí emplazados. Coincidieron con algunos partidos políticos en la necesidad de que la Policía Local haga hincapié en la vigilancia y control del uso de ese tramo peatonal para que la gente se acostumbré y ajuste a las normas de la calle. Plantearon otras cuestiones como mejorar la iluminación, que calificaron de escasa, y eliminar obstáculos de la vía. Los comerciantes, que no quieren que pase todo el mundo, insistieron en que los diez metros de ancho del vial dan para que todos puedan utilizarla y plantearon que se recurra a diferentes instrumentos, como redes sociales, para difundir lo que esté relacionado con el uso peatonal de esa calle.

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