viernes 10.07.2020

Egidio se enfrenta a 78 meses de cárcel por robo y atentar contra la Policía

En el proceso también se juzga a la novia, a los padres y tres hermanos del principal acusado de los hechos, pero tres de ellos no comparecieron
Egidio, su novia y dos hermanos declararon por videoconferencia desde la cárcel de Teixeiro
Egidio, su novia y dos hermanos declararon por videoconferencia desde la cárcel de Teixeiro

La sede judicial compostelana acogió ayer la primera jornada del juicio oral por un conjunto de delitos contra un conocido delincuente ribeirense, Manuel López Montemuiño, alias “Egidio”, por el que la Fiscalía le pide 6 años y medio de cárcel y multas económicas. También están procesados su novia, Sandra, y cinco miembros de su familia directa: sus hermanos, los gemelos Alexandro y Anxo; sus padres, José Manuel y Ángeles, y su hermana, Tania. La sesión se inició con casi dos horas de retraso sobre la hora señalada -11.00-, ya que no comparecieron ni los progenitores ni la hermana del principal procesado. Se esperó por ellos ya que indicaron que iban de camino, pero nunca llegaron, y la titular del Juzgado de lo Penal Número 2 de Santiago entendió que las disculpas ofrecidas no justificaban la incomparecencia. Los otros cuatro no acudieron físicamente pues declararon por videoconferencia desde la cárcel provincial de Teixeiro.
La Fiscalía solicita para Egidio dos años y 9 meses de prisión por atentado a la autoridad, un año y 9 meses por un delito de lesiones graves a uno de los policías nacionales que lo redujeron y dos años por un robo con fuerza en el restaurante Dolmen. Además, le solicita una multa de tres meses de multa de 630 euros por un delito leve de lesiones al otro agente que intervino en la detención, y 3.780 euros por un delito de daños. Para la novia y el padre demanda dos años de prisión por un delito de atentado a la autoridad y 630 euros de multa por un delito leve de lesiones, y a cada uno del resto de procesados les pide dos años de cárcel por atentado.

El Ministerio Público sostiene que en torno a las nueve y cinco de la noche del 28 de abril de 2017  Egidio trepó por un muro del restaurante Dolmen, en Bretal, y forzó la puerta de un galpón, haciéndose con dos cajas de herramientas tasadas en 2.600 euros. De inmediato, se alertó de esos hechos y su autoría -había una testigo que lo identificó y que ayer lo corroboró en el juicio- a la Policía Nacional, que desplazó una patrulla, que localizó en sus proximidades del lugar al acusado, que accedió voluntariamente a acompañar a los agentes a su casa, situada cerca de allí, para entregarles el botín, y en ese momento apareció en escena su novia.

El fiscal sostiene que cuando llegaron los cuatro al portalón de la finca donde vivía con su familia Egidio, este último trató de huir y refugiarse dentro, pero que no lo consiguió, “debiendo ser reducido por los agentes, dada la fuerte oposición y forcejeo que inició”, y durante la cual uno de los policías sufrió un esguince en el dedo pulgar de la mano izquierda y en la rodilla derecha -fue operado del menisco y precisó de 12 días de curación, dos de ellos impeditivos-, y le propinó un cabezazo en el pómulo derecho al otro, que sufrió contusiones y erosiones. 

El relato que la Fiscalía incluye en su escrito provisional de acusación sobre la descripción de los hechos que una vez que los agentes lo redujeron y pusieron las esposas, debido a su actitud violenta, salieron de la casa los padres, los tres hermanos de Egidio, quienes al ver que se lo llevaban detenido y engrilletado, “trataron de impedirlo con violencia”. Detalla que el padre y la novia del principal acusado cerraron el portalón para evitar que los policías salieran, “aprisionando la mano izquierda de uno de los agentes”, que el progenitor y la hermana del acusado “bloquearon el portalón con palos y tablas”, y que junto a la madre se colocaron delante para impedirles la salida, diciendo esta última “dígovos que non se move”.

Según el Ministerio Público, a continuación entraron en escena los dos gemelos -Alexandro portaba un bate de béisbol-, a los que Egidio les dijo “baixade, que entre os tres os matamos”. Y añadió que todos los acusados profirieron gritos de amenazas insultos contra los policías y hacia sus familias, “oponiéndose activamente a que abandonaran el lugar, con empujones y actitud intimidatoria hacia ellos, así como procedieron a grabar con sus móviles todo el altercado”. Ante esta situación, los agentes actuantes pidieron el refuerzo de la Policía Local, que accedió al interior al abrirse el portalón, y en ese momento la novia de Egidio se abalanzó sobre los policías nacionales para que no se lo llevasen y el detenido les propinó patadas y cabezazos, e intentó arrebatar el arma reglamentaria a un agente municipal, sin lograrlo, y le engrilletaron los pies para introducirlo en el coche de la Policía Local, debido a su estado de agresividad. Y concluye que una vez en el interior del vehículo policial, Egidio dio paradas a la puerta y ventanas del mismo, causando desperfectos que fueron tasados en 702,41 euros.

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