La madre del “Chiclé” recibe una carta que adjunta notas en las que tanto ella como su hermana no salen bien paradas

Margarita Gey, madre de José Enrique Abuín, alias “Chiclé”, recibió ayer una carta de una persona que no conoce de nada -por el momento no ha trascendido su identidad, ni el origen de la misiva-.

La madre del “Chiclé” recibe una carta que adjunta notas en las que tanto ella como su hermana no salen bien paradas
Mercedes y Margarita analizarán las notas recibidas en las que no salen bien paradas
Mercedes y Margarita analizarán las notas recibidas en las que no salen bien paradas

Margarita Gey, madre de José Enrique Abuín, alias “Chiclé”, recibió ayer una carta de una persona que no conoce de nada -por el momento no ha trascendido su identidad, ni el origen de la misiva-, pero si que es alguien que pretende ayudarlas en la medida de lo posible y que, junto a un escrito, acompaña notas en las que, al parecer, ella y su hermana Mercedes no salen bien paradas. Ambas quedaron de verse ayer por la noche, que es cuando podían juntarse, para dar lectura a esos contenidos para saber lo que dicen exactamente y comprobar si incluyen injurias y calumnias hacia ellas. Ninguna de ellas tenía conocimiento de lo publicado pues en alguna ocasión llegaron a decir que dejaron de seguir las informaciones para que no les afecte aún más todo lo que pueda estar saliendo.
Así lo indicaron desde el entorno de esa familia que subraya que supone un episodio más después de que las vidas de sus miembros ya se hayan visto alteradas desde que a primera hora de la mañana del pasado 29 de diciembre la Guardia Civil lo detuvo a su salida de una mutua en Boiro bajo la acusación de ser el autor del intento de secuestro de una vecina de 28 años, así como de la desaparición de Diana Quer. Añadieron que mucho más lo hizo desde que en la última madrugada de 2017 él condujo a los investigadores hasta donde estaba su cadáver desnudo y sumergido en un aljibe de la antigua fábrica de gaseosas “La Pitusa”, situada a menos de 200 metros del domicilio de sus padres, en Somoza (Asados-Rianxo), pues hasta entonces aún sostenían que “Chiclé” era incapaz de matar a nadie.
Asados es la parroquia en la que, recuerdan, forjaron sus vidas, que han quedado marcadas por ese horrible crimen pese a que, tal y como indicó en su momento el padre de la malograda joven madrileña, son otras víctimas de ese individuo, del que aseguran que han podido descubrir su verdadera identidad, y al que su madre definió como un “monstruo”, “ogro” y “miserable”, entre otros calificativos.
Fuentes cercanas a la familia del Chiclé indicaron que lo sucedido está repercutiendo en la personalidad y en la salud de sus familiares, así como en la relación entre ellos. Dicen que siguen muy avergonzados y  que luchan cada día para no caer en depresión por este “duro golpe” que tratan de superar, aunque reconocen que no es nada fácil. Las palabras de ánimo que le trasladó por teléfono Juan Carlos Quer a la madre, tras verla llorar en un informativo de televisión, han llevado algo de tranquilidad a la familia que, desde el primer momento, fue increpada y se siente señalada por la gente del lugar. l