domingo 27/9/20

La nave abandonada de Boiromar se ha convertido en cementerio de animales

Vecinos señalan que actualmente hay, al menos, el cadáver de un perro, y que el olor es nauseabundo

El cadáver de un perro fue depositado en el interior de la nave de la antigua conservera Boiromar, en el lugar de O Chazo | Chechu Río
El cadáver de un perro fue depositado en el interior de la nave de la antigua conservera Boiromar, en el lugar de O Chazo | Chechu Río

Los residentes en el lugar de O Chazo, en la parroquia boirense de Abanqueiro, quedan estupefactos al comprobar que la nave en ruinas de la antigua conservera Boiromar se ha convertido en un cementerio de animales muertos, pero más sorprendidos se muestran al comprobar la pasividad que demuestra el Ayuntamiento de Boiro después de tener conocimiento de toda esa situación y, sobre todo, del alcalde, el popular Juan José Dieste, que en lugar de buscar una solución para acabar con ese problema, le vuelve a dar la espalda a los vecinos, que denuncian que siguen siendo víctimas del desgobierno al que tiene sometido al municipio.

Los vecinos afectados por esta situación le reclaman nuevamente al regidor municipal la inmediata demolición de la nave de Boiromar, debido a que se encuentra en un estado de total abandono y ruinoso, además de constituir una situación de insalubridad para los residentes y el medio natural, debido a que se depositan animales muertos en las inmediaciones de la fábrica, así como en su interior causando olores nauseabundos e insoportables. Señalan que estos días hay, al menos uno y creen que debajo suya puede haber otro, pero añaden que de un tiempo a esta parte han visto otros cánidos de los que no queda ningún resto, e incluso ejemplares de otras especies, como ovejas, aunque a estos los vieron fuera de la nave.

Los residentes recuerdan que fueron numerosas las ocasiones en que avisaron a la Administración local de que se estaban depositando en el interior y exterior de la fábrica animales muertos, así como escombros de obras, electrodomésticos en desuso y muebles antiguos y deteriorados. Del mismo modo, señalan que también se le informó al máximo responsable municipal que el tejado se había desprendido y que ello acarrea un elevado riesgo de que cause algún accidente en caso de que se levanten fuertes vientos y provoque alguna desgracia en el litoral, concretamente a causa de que a veces alguna de las plancha del tejado llegaron a alcanzar el mar, “pero ninguén se preocupou nunca de tomar medidas para acabar con esta situación de grave peligro que supón a nave de Boiromar, pero si tiveron tempo para rirse se nós”, manifestó un vecino harto de la situación.


“Temos moito medo de noite a saír da casa e pasamos moitas madrugadas sen poder dormir e calquera día vai pasar unha desgracia. Non lle desexamos ningún mal a ninguén, pero habería que ver como reacciona o alcalde se lle botan os animais mortos na porta do Concello ou da súa vivenda, a ver se así fai caso”, manifestó una residente indignada. Esta mujer y otros residentes recuerdan que O Chazo se ha convertido, debido a la desidia de Dieste, en una zona muy conflictiva y que hace unos meses le entraron a una vecina en su casa y le robaron aparatos electrónicos y destrozaron todo. l

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