viernes 22/1/21

Paralizada la obra de la depuradora de marisco por carecer de licencia

El alcalde informó ayer de la adopción de esta medida a la oposición en la junta de portavoces

Las palas excavadora y perforadora que eran utilizadas en la ejecución de las obras dejaron de funcionar ayer | Chechu Río
Las palas excavadora y perforadora que eran utilizadas en la ejecución de las obras dejaron de funcionar ayer | Chechu Río

El Ayuntamiento de Ribeira procedió ayer a la paralización de las obras para la instalación de una planta depuradora de mariscos en las inmediaciones del muelle de la parroquia de Castiñeiras. Esta medida se adoptó después de comprobarse que carecía de la licencia municipal de obra y que no está en condiciones de que se le vaya a conceder de inmediato, pues le falta alguna documentación. Ello fue a consecuencia de la preocupación expresada por los vecinos de las inmediaciones del lugar en el que se estaban realizando trabajos de movimientos de tierras y para allanar la superficie sobre la que se levantará una nave de planta baja de aproximadamente 140 metros cuadrados y un entresuelo de unos 40 metros cuadrados a continuación de las chabolas de los marineros. 

Esos residentes, además de quejarse de las molestias que les supone el enorme ruido y vibraciones que provocan las máquinas, sobre todo la usada para romper las piedras, habían expresado sus dudas de que la ejecución de dicho proyecto no contase con la preceptiva licencia municipal de obras, como así se pudo confirmar ayer. Según pudo saber este periódico, la empresa Triñanes e Pego S.L., a la que Portos de Galicia le otorgó la concesión para poder llevar a cabo esta obra e instalar en ese lugar la depuradora de mariscos, de nombre “Trimar”, presentó en el Concello ribeirense por vía telemática una solicitud de autorización para la realización de las obras en la que indicaba que se acompañaba el proyecto. Pero, fuentes municipales indicaron que no se entregó convenientemente visado por el órgano correspondiente, por lo que no se le dio la licencia necesaria para acometer los trabajos. 


El hecho de que las obras ya se hubieran iniciado pese a no tener ese permiso del Ayuntamiento no hizo levantar sospechas en los responsables municipales, que creyeron que estaba todo en orden. Sin embargo, las quejas vecinales fueron las que llevaron a revisar toda la documentación y verificar que la sociedad promotora de dicha actuación carece de licencia municipal de obras. El alcalde de Ribeira, Manuel Ruiz Rivas, dio cuenta de esta situación a los representantes de los grupos municipales de la oposición en la junta de portavoces celebrada a última hora de la mañana de ayer en la casa consistorial. 


Tras dicha reunión, el mandatario confirmó que, en el momento en que se comprobó que no tenía licencia, dio la orden de paralización de las obras, y que si no hacen caso y continuasen con esos trabajos se le abriría un expediente sancionador. Indicó que esta obra tiene la singularidad de que está autorizada por Portos de Galicia y que el papel que desempeña el Concello, aunque otorga la licencia, es meramente comprobador de las autorizaciones del ente portuario. Y agregó que luego está la parte fiscal, en la que dijo que tendrá que pagar lo que le corresponde “para que o que vale 10 non poña 8”. Ruiz manifestó que como se trata de una obra que se estaba haciendo en terreno portuario, el Concello no tiene directamente un control sobre la misma, además de que no se aprecia a simple vista, salvo que se acceda al puerto. Añadió que se enteró que un vecino lo detectó y lo denunció en redes sociales, pero que desconoce si hizo lo mismo en el Ayuntamiento. El alcalde recordó que la primera queja que recibió al respecto fue del portavoz del BNG, Xosé Antonio Vázquez Cobas, quien le trasladó sus dudas sobre la situación de esa obra y que por ello hizo la comprobación de la licencia.

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