martes 19/1/21

La detección de humedades en el Museo Valle-Inclán obliga a hacer obras urgentes en parte del edificio

Las instalaciones del Museo Valle-Inclán vuelven a ser objeto de una serie de obras para reparar algunas deficiencias y que hacen que una parte de sus dependencias tengan que cerrarse.

Un obrero trabaja desde ayer en la cubierta de la Torre de Bermúdez  CHECHU RÍO
Un obrero trabaja desde ayer en la cubierta de la Torre de Bermúdez CHECHU RÍO

Las instalaciones del Museo Valle-Inclán vuelven a ser objeto de una serie de obras para reparar algunas deficiencias y que hacen que una parte de sus dependencias tengan que cerrarse, como es el caso del auditorio, y cuya reapertura se retrasará. Su director, Antonio González Millán, puntualizó que el edificio de la Torre Bermúdez ha sufrido los avatares de la sucesiva adversa meteorología de este invierno, con ciclogénesis de grave intensidad con vientos y lluvias, con desperfectos mayores da los que inicialmente se creía. Para hacer frente a los daños en el edificio, ya están en marcha algunos trabajos de albañilería y carpinterías, que fueron presupuestados en 9.765 euros, que corren a cargo de la compañía de seguros.
A los efectos del mal tiempo  atribuyó González Millán los daños  que presenta el edificio, especialmente en la cubierta de la torre y anexos que integran el inmueble único, pero también a la proliferación de musgos y líquenes y otras plantas trepadoras que crecen en las cubiertas y que con las lluvias estropean aún más si cabe las ya de por si piezas antiguas. Entrando en detalles, el director del Museo Valle-Inclán dijo que había rotura, levantamiento y movimiento de tejas y fisuras en torno a la chimenea, además de escorrentías y filtraciones de aguas pluviales que estropearon revoques pintados en espacios como las salas “Viana del Prior” y “Luces de Bohemia” y el vestíbulo de acceso al auditorio, y a paramentos parietales perimetrales forrados en madera del auditorio y de su vestíbulo.
González Millán indicó que son numerosos las filtraciones y humedades en torno a las ventanas de madera instaladas en fechas recientes -de lo que se dio cuenta a la empresa que las colocó para que proceda a su revisión- y en áreas interiores que se corresponden con las fachadas que en la actualidad carecen de encintados o arruinados por su escasa consistencia en el vestíbulo y recibidor de acceso a la torre y en la escalera que comunica el primer piso con el bajo del anexo del siglo XVI. El director dijo que se trata de una situación que genera humedades en los muros, algo que no se producía desde la reforma del año 2003, y que genera una serie de riesgos que conviene atajar con urgencia para evitar su incidencia sobre el edificio y los muebles, así como la colección visitable que custodia. Para ello, ha solicitado una ayuda a la Subdelegación del Gobierno en Galicia por importe de 11.122 euros, para limpiar las fachadas deterioradas, sanear y reponer el mortero en las juntas de cantería de las paredes exteriores y del aparejo mixto. Por su parte, el Concello presupuestó 2.000 euros para las obras.

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