viernes 21.02.2020

Un encapuchado roba 400 euros en el céntrico mesón O Galeón, donde causó importantes daños

El mesón-restaurante O Galeón, situado en la céntrica Praza de Maura, en A Pobra, se convirtió en la madrugada del miércoles en una víctima más de los amigos de lo ajeno. 

Imagen del agujero que el ladrón abrió en un cristal de O Galeón CHECHU RÍO
Imagen del agujero que el ladrón abrió en un cristal de O Galeón CHECHU RÍO

El mesón-restaurante O Galeón, situado en la céntrica Praza de Maura, en A Pobra, se convirtió en la madrugada del miércoles en una víctima más de los amigos de lo ajeno. Un individuo encapuchado, según se puede observar en las imágenes de las cámaras de seguridad del local, accedió al interior tras abrir un pequeño agujero en un cristal blindado, por donde introdujo una mano para abrir el pestillo, pero no le debió ser suficiente, pues acabó forzando la cerradura del ventanal. El ladrón se llevó una cantidad de dinero en metálico -monedas- que ronda los 400 euros, entre lo que había en la caja registradora, en un bote de propinas y en lotería, pero los daños que causó fueron muy superiores.
Según relató ayer su propietario, Juan José Rivas, recibió a las 4.20 horas el aviso de la compañía con la que tiene contratado el sistema de alarma, que también informó a la Guardia Civil y se dirigió rápido hacia su negocio, que llevaba cerrado desde el pasado 31 de octubre para dar descanso a los camareros, y tenía previsto reabrir el día17 de este mes. Al llegar y ver el cristal roto también avisó la Policía Local, que llegó en un par de minutos, casi a la vez que la Benemérita. Fue entonces cuando en presencia de esos efectivos de las fuerzas de seguridad abrió la puerta del establecimiento y observó que estaba todo bastante revuelto, con mesas y sillas tiradas.
A continuación, tanto Rivas como los efectivos policiales comprobaron que la caja registradora se encontraba en el suelo y reventada, algo que el caco hizo para sacar el cajón con unos 200 euros en monedas. También le faltaban otros 100 euros del bote en el que los camareros guardan las propinas y una cantidad semejante en forma de décimos y participaciones de lotería. También se llevó una caja de langostino y una bolsa de masa de hojaldre congelados. Esta última apareció sobre un barril de un local hostelero cercano, que su dueño tiró al contenedor al desconocer su procedencia y porque todo estaba estropeado.

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