jueves 04.06.2020

El ribeirense desaparecido en Aguiño murió tras recibir un golpe en la cabeza

Su cuerpo fue hallado entre dos rocas de una playa situada en el espigón de O Carreiro, donde se cree que estaba mariscando

El cuerpo fue introducido en la caseta de Gardacostas para trabajar el forense | Chechu
El cuerpo fue introducido en la caseta de Gardacostas para trabajar el forense | Chechu

El cuerpo del ribeirense Manuel Pérez Outeiral “Sandokán”, de 56 años y vecino del lugar de Laxes (Carreira), que estaba desaparecido desde última hora de la tarde del domingo, fue hallado a las diez y media de la mañana de ayer por tres pescadores jubilados que se encontraban por la zona accesible del espigón de O Carreiro. Al parecer, el ahora fallecido había acudido a esa zona de Aguiño a extraer percebes en una jornada de inactividad laboral en la que además había muy mala mar, pues incluso un familiar reconoció que era “furtivo por necesidade, para poder comer”. La principal hipótesis sobre su fallecimiento es que ocurrió en el mismo lugar donde apareció y que se produjo tras recibir accidetalmente un fuerte golpe en un lateral de la cabeza próximo a la sien, como lo evidenciaba el estado que presentaba esa parte de su cuerpo, aunque habrá que aguardar a conocer el resultado de la autopsia que se le practicará hoy en el Hospital Provincial de Conxo, a donde fue trasladado por Pompas Fúnebres del Noroeste.

Su búsqueda se había iniciado en torno a las nueve de la noche del domingo y se mantuvo hasta la medianoche, y se reanudó a primera hora de esta mañana con la participación de los helicópteros Pesca I y Helimer 402, el Servizo de Gardacostas, la embarcación “Salvamar Sargadelos” de Salvamento Marítimo, la lancha LS Mar Laredo de Cruz Roja de Ribeira, el GAEM y Protección Civil, así como patrullas de la Policía Local y Nacional, el responsable de Portos de Galicia en la zona, familiares y voluntarios. El lugar de rastreo se focalizó principalmente en Punta Couso y se extendió hacia la playa de O Vilar y Corrubedo, pues al avisar de su desaparición se apuntó hacia ese sitio como en el que probablemente estuviera extrayendo percebe. Sin embargo, pronto supieron que era un error, pues había ido hasta O Carreiro.

El cuerpo sin vida de Manuel Pérez Outeiral estaba enganchado entre dos piedras de una zona rocosa a la que accedió la referida lancha de la Cruz Roja, en la que iban uno de sus voluntarios y un miembro de Protección Civil. Ambos lograron cogerlo y subirlo a la embarcación para su posterior traslado al pantalán de la Xunta en la dársena de Santa Uxía. Al lugar del hallazgo del cuerpo se desplazó una ambulancia de Urxencias Sanitarias-061 Galicia con personal medico y de enfermería que no pudo más que certificar la muerte de Manuel Pérez Outeiral. También acudieron la titular del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción Número 2 de Ribeira y la letrada de la Administración de Justicia -también estuvo la designada para ocupar en breve ese puesto- y el médico forense, para proceder al levantamiento del cadáver. Del mismo modo, también estuvieron en O Carreiro y en la dársena portuaria de Santa Uxía un buen número de efectivos de las unidades judicial y científica de la comisaría ribeirense, que se encargar de instruir las diligencias sobre este trágico suceso.

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