lunes 26/10/20

La Policía detiene a diez individuos y consigue frustar un robo en una conservera abandonada en Couso

La conservera Mar de Couso, en Riveira, se convirtió en fácil diana para los amigos de lo ajeno y los responsables de la fábrica ya denunciaron en fechas recientes el robo de diverso material.

bufete, a la derecha, conversa con unos amigos a la salida del juzgado    chechu río
bufete, a la derecha, conversa con unos amigos a la salida del juzgado chechu río

La conservera Mar de Couso, en Riveira, se convirtió en fácil diana para los amigos de lo ajeno y los responsables de la fábrica ya denunciaron en fechas recientes el robo de diverso material. La Policía Nacional intenta hacerles frente y ya ha logrado detener a los supuestos autores de algunos de esos delitos. La última operación tuvo lugar pasadas las ocho de la tarde del lunes cuando funcionarios de la comisaría arrestaron a diez individuos de étnia gitana a los que imputa por su presunta participación en un delito de robo con fuerza. Dos de ellos son residentes en el poblado de A Conlleira, al final de la Autovía do Barbanza, y otros otros 8 proceden de las chabolas de Penamoa, en A Coruña, según indicaron ayer fuentes policiales.
La detención de esas personas tuvo lugar al descubrirlos in fraganti “cuando se encontraban en el interior de una conservera abandonada y cerrada del lugar de Couso”, señalan desde la comisaría, y precisan que procediendo a desmontar y demantelar la maquinaria que en hay en ella para sustraerla. Y añade que al detener a esos individuos se les intervino gran cantidad de útiles para cometer robos. A los arrestados, que a partir del mediodía comenzaron a pasar a disposición de la titular del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción Número 3 de Riveira, les constan numerosas detenciones anteriores por la comisión de delitos contra la propiedad, así como por delitos contra la salud pública. La juez dictó autos de puesta en libertad para todos con la obligación de estar localizados.
Uno de los detenidos es menor de edad, por lo que tras comprobarse ese extremo, fue puesto a disposición de su madre. Los otros nueve desfilaron por el despacho de la juez para reconocer que estaban en el lugar de los hechos, pero negaron la comisión de la sustracción. Algunos llegaron a afirmar que dentro de la nave había otros individuos, llegando a decir que eran marroquíes o rumanos que si podrían estar robando y que pudieron huir del lugar. E indicaron que las herramientas incautadas por los policías no les pertenecían a ellos, pues las suyas las tenían guardadas en la furgoneta. Fuera de las dependencias judiciales insistieron en que no llegaron a entrar en la fábrica, aunque si fueron capaces de ver que las conservas almacenadas, que les podrían interesar para llevarse pasra alimentar a sus hijos “teniendo en cuenta la crisis”, habían caducado.
Las investigaciones policiales sobre este asunto proseguirán, aunque trabajan sobre la hipótesis de que uno de los detenidos de Riveira, conocido como “Bufete”, podría ser el cabecilla y contactó con gente del poblado de Penamoa para encontrar la mano de obra que no hallaba en Riveira.
Por otro lado, como curiosidad, cabe señalar que, a primera hora de la mañana, mientras varios familiares de los detenidos aguardaban a las puertas de los juzgados a que pasaran a disposición judicial, se registró un altercado. Al parecer, a otro arrestado que custodiaba la Guardia Civil de Boiro le pareció que un gitano le miró mal y empezó a enloquecer y se encaró con los agentes de la Benemérita y el Policía Nacional que vela por la seguidad de las dependencias judiciales, que tuvieron que reducirlo.

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