sábado 5/12/20

Sospechan que la llama de una vela pudo causar un incendio en un piso de Ribeira

No sé encontraba nadie dentro del inmueble, ya que el propietario estaba ingresado en el hospital y la mujer había salido a visitarlo

Dos bomberos, sobre la autoescalera, comprueban el piso del incendio | Chechu Río
Dos bomberos, sobre la autoescalera, comprueban el piso del incendio | Chechu Río

Un incendio en un mueble de madera de la sala de estar de un primer piso del edificio Atanes, junto al Consistorio, en pleno casco urbano ribeirense, causó una gran alarma y expectación entre los vecinos. Aunque habrá que esperar a conocer lo que determina el perito del seguro como causa del fuego, la principal sospecha apunta a que fue la llama de una vela la que pudo prender en unos papeles y fotografías y luego subió por el mueble de madera, que quedó muy dañado en esa parte. Y se generó una densa humareda negra, que afectó seriamente a esa sala y al vestíbulo y, en menor medida, al resto de la casa. Había bastante preocupación, pues en una pequeña cocina anexa había una bombona, que se temía que pudiera causar una deflagración.

El suceso ocurrió poco antes de las once de la mañana cuando un particular se percató de que estaba saliendo mucho humo por una ventana y los residentes comenzaron a desalojar sus viviendas, excepto dos vecinos, que estaban encamados, aunque se le vio salir a las ventanas y saludar a la numerosa gente concentrada en la calle. Se avisó al 112, que movilizó a las Policía Local y Nacional, a una ambulancia del 061 y los Bomberos de Ribeira y Boiro. Estos últimos, subidos al camión autoescalera, comprobaron a través de una ventana cual era el inmueble afectado, pues hasta ese momento, y como ya no se veía salir humo, no estaba claro donde estaba el foco, y se forzó la puerta para abrirla. 

Por las manifestaciones de algunos residentes en el edificio, se creía que no había nadie dentro, pero los equipos de emergencia revisaron todo el piso para descartar que hubiera víctimas, para luego apagar el fuego utilizando 200 litros de agua. Familiares que acudieron a interesarse por lo sucedido indicaron que allí vive habitualmente un matrimonio, pero él —de 89 años— se encuentra ingresado desde hace unos días en el Hospital do Barbanza, y ella —de 87— duerme desde entonces en casa de una hija en Corrubedo. Había estado antes en el piso y salió a las diez de la mañana para estar al lado de su marido. 

Fue la octogenaria la que tras regresar a su casa que había dejado una vela encendida dentro de un envase para pedir por la recuperación de su esposo. De todas maneras, los Bomberos, que inspeccionaron el lugar, no se veía la posible causa y que tampoco hallaron restos de la vela.

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