domingo 22.09.2019

El fútbol gallego respalda a Abalo ante su calvario judicial

Rafael Louzán y la Federación se vuelcan con el presidente del Arosa, al que la defensa del exutillero Jose García Bello pide 3 años de cárcel por el accidente sufrido en la grada de A Lomba en 2015 

Jaime Otero, Alberto Gallego, Manolo Abalo, Rafael Louzán, Diego Batalla, Amanncio Varela y José Manuel Fernández, ayer en la sede del Arosa  | gonzalo salgado
Jaime Otero, Alberto Gallego, Manolo Abalo, Rafael Louzán, Diego Batalla, Amanncio Varela y José Manuel Fernández, ayer en la sede del Arosa | gonzalo salgado

El fútbol gallego respalda al Arosa y a su presidente Manolo Abalo ante el calvario judicial que sufre por el caso del exutillero Pepe Gacía. El presidente de la Federación Gallega de Fútbol, Rafael Louzán, el secretario Diego Batalla, y varios directivos federativos se desplazaron ayer a Vilagarcía para reunirse con la directiva del Arosa y ponerse a su disposición en todo lo relacionado con el caso de la demanda penal que recae sobre el presidente Manolo Abalo por parte de la Fiscalía y de la defensa del exutillero Jose Manuel García Bello, tras el accidente sufrido por este en 2015 al precipitarse desde la cubierta de la grada de preferencia. 

Un accidente por el que el club tuvo que desembolsar cerca de 200.000 euros en concepto de multas a la Seguridad Social, indemnizaciones y otros gastos, una vez probada la existencia de una relación laboral entre ambas partes. Y por el que ahora la Fiscalía solicita dos años de cárcel para Manolo Abalo, además de una indemnización de más de 150.000 euros, mientras que la  acusación particular eleva esta petición a 400.000 euros y 3 años de cárcel. Así lo dio a conocer ayer el asesor jurídico de la Federación, Alberto Gallego, que a su vez es el abogado del Arosa.

Louzán anunció que la Federación asumirá parte de los costes de la defensa “porque é un caso de gravedad máxima e un clube histórico debe estar respaldado”. Y además dijo que “estamos traballando en varias cuestións para axudar ao Arosa, estou convencido da solidaridade do fútbol galego, dos clubes profesionais tamén, e nas vindeiras datas anunciaremos o que imos facer”, apuntó el ribadumiense, que alabó el ejemplar trabajo de Abalo los últimos nueve años al frente del club. “Non parece de recibo que recaiga unha responsabilidade penal sobre un presidente que traballa por un clube, neste caso nada é achacable a persoa de Manolo Abalo”, dijo Louzán, que recordó que la Federación lleva tiempo reclamando “unha lei do deporte nova que permita regular estos accidentes deportivos”, más allá de los seguros de responsabilidad civil existentes. “Este caso ten moi preocupado ao fútbol galego, é absolutamente inxusto”.

15.000 euros más
El abogado del Arosa, Alberto Gallego, matizó que el club puede tener que desembolsar unos 15.000 euros por un recargo de prestaciones tras la resolución al conflicto laboral, pero en “ningún caso 100.000 como se ha dicho”. El abogado explicó que el club tuvo que asumir el coste de una prestación de incapacidad temporal y otra  de incapacidad permanente, además de un recargo de estas prestaciones, en total unos 175.000 euros que el Arosa ya abonó, pendientes de estos 15.000 de un aumento del recargo que la defensa recurrirá.

En cuanto al proceso penal, a Manolo Abalo se le acusa “por un delito contra el derecho de los trabajadores y otro de lesiones imprudentes, la acusación particular solicita una pena de 3 años de prisión y el ministerio fiscal una pena de 2 años de prisión, en ambos casos pidiendo una condena al pago por responsabilidad civil de 400.000 euros y 150.000 euros respectivamente, con la responsabilidad subsidiaria del club, del Concello de Vilagarcía por ser la entidad titular de la instalación, de la Fundación de Deportes y de las compañías que aseguran a estas entidades con un límite de 90.000 euros, que si se nos da mal el asunto va a servir de muy poco”. Gallego prefirió no hablar de “cuestiones técnicas ni estratégicas”, ya que las deja para el juicio, y apuntó que la fecha estimada del mismo puede ser en junio o julio. “Este tema es una absoluta injusticia, veo muchas posibilidades de salir airoso”.

“Desde que se produjo el accidente y se abrió la posibilidad del dinero se ha abierto un abanico de responsabilidades penales y económicas que es muy complicado de atajar y ahora estamos pendientes del juicio oral”. Las responsabilidades penales solo se le piden al presidente del Arosa, “pese a que quien sube a la cubierta al trabajador accidentado es un operario del Concello”. En este sentido Rafael Louzán recordó que el Arosa “non é un ámbito empresarial, senón social e deportivo”, por lo que “parece incrible que derive esa neglixencia na persoa de Manolo Abalo”. Por ello, Louzán solicitó la sensibilidad, “de todos os grupos municipais, porque son coñecedores de esta situación” y de la realidad del caso, con el objetivo de que no existan perjuicios para la entidad ni para su presidente.

Emocionados
La comparecencia pública ayer en la sede del club acabó con Diego Batalla, secretario de la Federación, y el presidente Manolo  Abalo, emocionados, recordando entre lágrimas las gestiones realizadas por ambos junto Lino González padre para evitar la desaparición del club hace nueve años, y el deseo “de que todo salga bien", dijo Batalla, "porque realmente es una accidente, buscar culpables o responsables en un directivo que es gente sana, trabajadora y del mundo del deporte y tratarlos como delincuentes es difícil de digerir".

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