jueves 17.10.2019

Las fuerzas de seguridad extreman su coordinación ante la sentencia del procés

La Generalitat asegura que “no hace ninguna falta que vengan” la Guardia Civil y la Policía Nacional
Meritxell Budó explica la postura del Govern sobre un refuerzo a la labor de los Mossos | DAVID ZORRAKINO (EP)
Meritxell Budó explica la postura del Govern sobre un refuerzo a la labor de los Mossos | DAVID ZORRAKINO (EP)

La cúpula de los Mossos, la Guardia Civil y la Policía Nacional en Cataluña acordaron adoptar medidas para extremar la coordinación de sus operativos ante las movilizaciones que puedan organizarse con motivo de la sentencia del procés, en una reunión celebrada ayer en Barcelona.

Responsables de los tres cuerpos policiales estuvieron planificando mecanismos de coordinación para hacer frente a posibles incidentes en las manifestaciones y proteger edificios e infraestructuras sensibles, para lo que el Ministerio del Interior reforzó sus efectivos con más de dos mil agentes de la Policía Nacional y de la Guardia Civil.

A la reunión, que se celebró en la comisaría de los Mossos de Les Corts, en Barcelona, ha asistido el comisario jefe de la policía catalana, Eduard Sallent, así como los responsables de la Guardia Civil y de la Policía Nacional en Cataluña, Pedro Garrido y José Antonio Togores, respectivamente.

Ronda de reuniones

También acudió al encuentro el director adjunto operativo de la Policía Nacional, José Ángel González, que ayer viajó a Barcelona con motivo de los actos del Día Nacional de la Policía.

El encuentro forma parte de la ronda de reuniones que mandos de los tres cuerpos policiales están manteniendo en los últimos días para preparar la respuesta a posibles incidentes ante una eventual condena del Tribunal Supremo a los líderes del procés.

En la reunión se acordó que agentes de los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado se hagan cargo de la vigilancia de determinados edificios o zonas críticas en los que los Mossos solicitaron refuerzos de seguridad por posibles problemas de orden público.

La planificación en que trabajan los cuerpos policiales incluye el refuerzo de la vigilancia en edificios de titularidad estatal, como la sede de la Delegación del Gobierno, así como en infraestructuras clave como el aeropuerto o las estaciones de tren, y otros puntos susceptibles de ser blanco de incidentes, como el Parlament de Cataluña.

Para ello, en los últimos días se desplazaron a Cataluña un total de 28 unidades de intervención policial (UIP), que cuentan con cerca de 44 agentes cada una, mientras que la Guardia Civil destinó a unos 900 funcionarios.

Según esta previsto, las reuniones de coordinación operativa entre los responsables policiales proseguirán en los próximos días, en función de la evolución de los acontecimientos.

Ya desde antes del segundo aniversario del 1-O, también los Mossos incrementaron sus operativos de orden público al considerar que puede haber aumentado el riesgo de incidentes en las protestas independentistas, en un otoño que prevén tenso por la sentencia del Supremo.

Mientras, la consellera de Presidencia y portavoz del Gobierno catalán, Meritxell Budó, aseguró que “no hace ninguna falta que vengan otras fuerzas de seguridad”, más allá de los Mossos, para la respuesta a la sentencia del Tribunal Supremo contra los dirigentes impulsores del 1-O.

En una rueda de prensa tras el consell executiu, al ser preguntada por si el refuerzo policial es necesario para la reacción a la sentencia, Budó recordó que “quien tiene competencia en materia de orden público son los Mossos”.

Competencia y capacidad

“No solo tienen la competencia sino que también tienen la capacidad. No hace ninguna falta que vengan otros cuerpos de seguridad del Estado a garantizar el orden público en Cataluña. Está plenamente garantizado por los Mossos”, zanjó.

Al ser preguntada por una posible aplicación del artículo 155, Budó calificó de desafortunadas las declaraciones de la ministra de Defensa, Margarita Robles, que ayer mismo advirtió de que el Gobierno actuará “con serenidad, pero con firmeza”, si en esa respuesta se vulnera el orden constitucional.

La consejera insistió en que siempre hubo movilizaciones en Cataluña, que llevan “ocho años de movilizaciones masivas y que siempre se hicieron de forma cívica, pacífica y democrática”.

“Siempre se ha defendido que todas las manifestaciones se han hecho con carácter civil y sin violencia, por lo que hablar de violencia es del todo desafortunado”, censuró la consellera de Presidencia.

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