jueves 29/10/20

Miguel Boó: “La labor de Suso fue tan importante que estoy promoviendo que se le dediquen las Letras Galegas”

Estará mañana a las 20.00 horas en el CGAI con el libro “Suso Vaamonde, voz de trebón”, en un acto donde intervendrá Antón Reixa junto al director del centro, Guillermo Escrigas, para situar al musicador de poetas, al fundador de A Roda y al investigador y productor con todos y cada uno de sus apellidos

Cuando Suso le pasó todo el material de su vida y le dijo que le tocaba a él contarla, no pensó que se iría tan pronto. Tuvo que coger fuerzas y conversar con cientos de personas. Unos 19 años después está. “Suso Vaamonde, voz de trebón” es un libro sin tapujos y también una reivindicación porque con toda la poesía que musicó, Miguel cree que la voz bien se merece un 17 de mayo. 

Supongo que necesitó tiempo para digerir el mal trago y acometer lo que él mismo le pidió. 

Y poderlo escribir con pausa porque no cuento la vida de un señor que lo hacía todo bien. No es nada complaciente y aparecen capítulos de su vida nada agradables, pero él quería que fuese así. El libro habla de cómo es la vida de un comprometido con su país y la lengua que fue abandonado por los suyos, por los que opinaban como él desde el punto de vista de la izquierda y el nacionalismo. Lo dejaron tirado. Él no estaba afiliado a ningún partido, aunque tuvo un pasado comunista y quiso que lo contase sin tapujos.

¿El volumen incluye capítulos que no se sabían?

Sí, es más, hay una tesis que sostengo que es que estamos ante una figura que debe pasar a la posteridad como el gran musicador de los poetas gallegos. Si no existiera Suso Vaamonde que musicó a 76 poetas nuestros, el género sería mucho más desconocido. La labor de Suso fue tan importante que por eso estoy promoviendo que se le dedique el Día das Letras Galegas.

¿La biografía es cronológica o sigue otro esquema?

Es una mezcla de cronológica y temática. La primera parte es de su infancia, de sus inicios como músico cuando era adolescente y creó varias bandas, de su entrada en el colectivo Voces Ceibes y su carrera en solitario donde produjo hasta 15 LPs que lo convirtieron en el más prolífico de su generación. Luego ya cuando nos metemos en batallas del estilo de qué pasó con la política que siguió Voces Ceibes,  de su etapa como productor, parte de esa cronología se extiende o como cuando fue juzgado y condenado a seis años de cárcel. Después de ser condenado, se exilió y estuvo casi cuatro años en Venezuela.

Siendo el primer preso político de esta última democracia.

Por 46 días. Por su estancia en la prisión de Ourense se le podía considerar como un preso político, pero lo hizo de forma voluntaria tras pactar su entrega a cambio del indulto a través de un amigo suyo que fue miembro de Voces Ceibes y en ese momento era senador del partido socialista.

¿Qué contó él de todo aquello?

Que había sido un error, que nunca se subiría a un escenario para volver a hacer lo mismo porque tal y como estaba la democracia española, no había garantías para poder expresarse en libertad. No hay que olvidar que Suso Vaamonde fue condenado por expresar una frase que no pronunció, lo hizo el público que acudió al recital y fue esto lo que se consideró injuria contra la patria. Aunque se demostró que no lo dijo, lo condenaron a una pena desproporcionada que ahora no existe. Él quería olvidar esa etapa y a la vuelta del exilio, triunfó porque aparte de sus colegas que no lo apoyaron nunca, la sociedad gallega lo empezó a contratar y se hizo popular.
 
Musicador de poetas y creador de un hito para la música del país.

Sí, porque A Roda fue uno o el más famoso de los grupos gallegos de las últimas décadas, además de investigar y patear por las aldeas. Por ejemplo, el famoso “Pousa, pousa” fue a que se lo enseñara un cura de Lalín que tocaba la guitarra y la flauta y que también cantaba. Un día le dijo a su hermana y dos amigas si lo acompañaban a verlo, pero el cura no abría y les dijeron desde la puerta que entraran. Al parecer, estaba en cama y les invitó a sentarse y les dijo: ¿A que nunca habéis estado tres mujeres con un cura en la cama? Y así se hizo con el tema.

¿Tanto esfuerzo merecería la pena, no?

Mereció la pena sí porque me quedo con la sensación del deber cumplido.
 

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