miércoles 19.02.2020
La falta de tiempo impide que los gallegos echen un sueñecito a mediodía tan a menudo como les gustaría.

Los gallegos verían bien los lugares públicos para echar la siesta

Amás de la mitad de los gallegos les gustaría disponer de espacios públicos para dormir la siesta antes de trabajar después de comer, el dato firgura en una encuesta de Hoteles.com.

Un hombre duerme la siesta en un parque público | aec
Un hombre duerme la siesta en un parque público | aec

Amás de la mitad de los gallegos les gustaría disponer de espacios públicos para dormir la siesta antes de trabajar después de comer, el dato firgura en una encuesta de Hoteles.com. El estudio revela que al 94 por ciento de los gallegos le gustaría poder echarse la siesta, aunque reconocen que no tienen tiempo.

Esto, aunado a las últimas propuestas del Gobierno para la racionalización del horario laboral, podría suponer el fin de esta costumbre española. Por ello, Hoteles.com destacó que quiere defender la siesta con la campaña “#SalvaLaSiesta”. Esta iniciativa, explicaron los responsables de la página web, reivindica espacios públicos para dormir después de almorzar, ya que, según la encuesta realizada, el 59% de los gallegos afirma que les gustaría probar la experiencia de dormir en público.

Además, según el Instituto del Sueño (IIS), las investigaciones muestran que dormir una siesta contribuye al aumento de la creatividad y la productividad en el trabajo. En este sentido, el director médico del Instituto del Sueño, Diego García-Borreguero, ha afirmado que “numerosos estudios han mostrado que pequeños periodos de sueño diurno, especialmente si su duración es inferior a 20-30 minutos, contribuyen a disminuir la sensación de cansancio y a aumentar la concentración y la retención de memoria, aumentando de esta manera el rendimiento”.

“De esta manera, se incrementan las herramientas necesarias para mejorar la productividad y estimular la creatividad”, según agrega este especialista.

Además, apostilla que para lograr este objetivo es “importante que la siesta no supere los 30 minutos de duración, ya que al despertarnos padeceríamos sensación de torpor”, según comenta.

El estudio confirma que más de un tercio de los gallegos (35%) se siente más relajado después de un sueño vespertino; y el 23% reconoce que se siente más despierto y productivo. Además, el 21% afirma que mejora su estado de ánimo. Un 48% reconoce que solo puede dormir la siesta de dos a tres veces por semana. l

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