domingo 05.04.2020

De Lara recibió “presiones” y dice que realizó un “esfuerzo grande” para agilizar los casos

La jueza se mostró “muy sorprendida” y con “desconcierto e incredulidad” por la investigación en los primeros momentos
Pilar de Lara fue titular del juzgado de Instrucción número 1 de Lugo hasta el pasado 30 de junio | aec
Pilar de Lara fue titular del juzgado de Instrucción número 1 de Lugo hasta el pasado 30 de junio | aec

La jueza Pilar de Lara, titular hasta el pasado 30 de enero del juzgado de Instrucción número 1 de Lugo, aseguró que durante su etapa al frente de este órgano recibió “presiones” y defendió que en los últimos tiempos realizó un “esfuerzo grande” por agilizar las macrocausas que instruía ante el riesgo de que le “diesen la patada”.

Lo dijo en una extensa entrevista concedida a Onda Cero, en la que reconoce que el proceso que desembocó en su sanción por dilaciones indebidas por parte del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) fue “largo en el tiempo” y “duro” y también conllevó “desgaste profesional y personal”.

De Lara aseguró que recibió esta investigación “muy sorprendida” al principio, con “desconcierto e incredulidad”, y, casi al final, con “cierta impotencia”, ya que, a pesar del “gran trabajo” realizado por su abogado, fue como “darse con la cabeza en una pared”.

Entre otras cuestiones, la jueza llamó la atención sobre que su cese se produjese “de forma fulminante” cuando “ni siquiera era firme la sanción”. El día que la recibió, el 30 de enero, la magistrada asegura que “llevaba casi terminado un auto importante de la Pokémon”, el trámite de proceso penal abreviado, que, ahora, “tendrá que analizar otro juez” y se dilatará “muchos meses”. “Me pregunto dónde está realmente ese interés público”, apostilló.

Falta de recursos

Durante los últimos tiempos, dijo De Lara, realizó “un esfuerzo realmente grande para que las macrocausas” que instruía “pudieran encontrarse en una situación óptima para los jueces que tuviesen que hacerse cargo”.  “Siendo conscientes de que en cualquier momento me podían dar una patada y largarme”, añadió la jueza ante los temores por su futuro.

Sobre su labor, la jueza defendió que se produjeron “avances muy importantes”, desde las 90 macrocausas y sus piezas que gestionaba en diciembre de 2014 a las 24 que había el 30 de enero de este año.

Del mismo modo, Pilar de Lara recordó que dentro de la tramitación de estos procedimientos “muy complejos”, hay cuestiones que no dependen directamente del instructor. “Todo lo que dependía de mí, lo estuve agilizando”, explicó.

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