domingo 20/9/20

Un encapuchado arroja líquido inflamable a dos mujeres y les prende fuego en Bertamiráns

Dos mujeres, tía y sobrina y de 87 y 61 años, permanecían ayer ingresadas en el Complejo Hospitalario Universitario de A Coruña (Chuac) tras sufrir la agresión de un hombre encapuchado, que las roció con líquido inflamable y les prendió fuego.

dos jóvenes muestran su repulsa contra la violencia de género en la concentración en bertamiráns	efe
dos jóvenes muestran su repulsa contra la violencia de género en la concentración en bertamiráns efe

Dos mujeres, tía y sobrina y de 87 y 61 años, permanecían ayer ingresadas en el Complejo Hospitalario Universitario de A Coruña (Chuac) tras sufrir la agresión de un hombre encapuchado, que las roció con líquido inflamable y les prendió fuego.

Las mujeres se encuentran con pronóstico grave y respiración asistida en la unidad de quemados del Chuac, señalaron fuentes del centro médico.

Fuentes de la Guardia Civil se limitaron a indicar que buscaban al autor de la agresión y rechazaron aventurar hipótesis, aunque no se descarta que sea un caso de violencia de género.

La agresión tuvo lugar poco antes de las diez de la noche en la avenida da Mahía, una calle céntrica de la localidad de Bertamiráns, en el municipio coruñés de Ames, cuando las mujeres fueron asaltadas por un hombre encapuchado, según declaró una de ellas a la persona que la auxiliaba, informó esta a Efe.

La mujer le dijo que no le había visto la cara por llevarla cubierta por un pasamontañas, que las cogió por sorpresa, las roció un líquido y les prendió fuego.

Bola de fuego

Pablo Miranda, un vecino de la localidad, contó que estaba en su coche parado en un semáforo de la avenida cuando observó una bola de fuego. Al abrirse el semáforo y colocarse a su altura el joven explicó que en un primer momento vio una persona que se movía envuelta en llamas, y pensó que se trataba de una niña al estar la mujer arrodillada.

“Estando en el semáforo vi fuego pero no sabía lo que era en un principio. Pensé que era una niña pequeña ardiendo porque la señora estaba a gatas”, comentó Pablo Miranda.

“Me acerqué a ellas e intenté apagar el fuego, pero no fui capaz. Crucé la carretera y fui a pedir ayuda a la pizzería. Con la ayuda de la gente extinguimos el fuego e inmediatamente llamamos a la Policía Local, a la Guardia Civil y al 061”, dijo.

Otra persona presente en el lugar de los hechos, pero que no quiso identificarse, explicó a Efe que el agresor presuntamente esperó a que sus víctimas saliesen del garaje del edificio número 24 de la Avenida para agredirlas.

Por su parte, un centenar de vecinos de Bertamiráns protagonizaron una concentración silenciosa ayer por la noche en protesta por la agresión sufrida por las dos mujeres, residentes en este núcleo.

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