lunes 30/11/20

Los contagios aumentan a ritmo de récord mientras Europa endurece las restricciones

Los Ejecutivos de varios países terminan de perfilar las medidas que adoptarán para frenar el Covid-19
Un grupo de manifestantes se enfrentan a la Policía durante las protestas por el toque de queda en Nápoles  | efe
Un grupo de manifestantes se enfrentan a la Policía durante las protestas por el toque de queda en Nápoles | efe

La expansión del coronavirus prosigue imparable por buena parte de Europa, donde varios países han registrado en los últimos días cifras récord de contagios. Los principales mandatarios europeos reunieron a sus Ejecutivos para concretar el establecimiento de las medidas de restricción de movimientos, y los toques de queda que se anunciaron a lo largo de la semana. 

Así, el Gobierno italiano ha optado por los toques de queda a nivel nacional y el cierre de gimnasios y piscinas ante el preocupante aumento de los contagios, que ayer alcanzaron los casi 20.000 en 24 horas. 

El presidente del Gobierno italiano, Giuseppe Conte, convocó ayer a los ministros y a los representantes de los partidos para estudiar la posibilidad de decretar nuevas medidas. 

Mientras, el ministro de Sanidad mantendrá una reunión con el Consejo técnico científico ante el aumento exponencial de los casos, que ayer fueron 19.644 en las últimas 24 horas y 151 fallecidos. Italia sigue con mucha preocupación el aumento de los hospitalizados, que ya son 12.415 en todo el país, con un crecimiento de 817 respecto al viernes. 

Evitar el confinamiento
Conte reiteró en varias ocasiones su intención de evitar un nuevo confinamiento general, pero parece inclinado –al menos como primera medida– a extender los toques de queda a todo el territorio nacional. 

El Gobierno también abordó ayer los episodios de violencia que se produjeron anoche en Nápoles debido a la aplicación del toque de queda desde las 23.00 horas. La ministra del Interior, Luciana Lamorgese, afirmó ayer que la guerra urbana que se desencadenó anoche “no tiene nada que ver con las formas de disidencia civil y con las legítimas preocupaciones de empresarios y trabajadores”. 

Por su parte, los diputados franceses debaten este fin de semana un proyecto de ley para prorrogar el estado de urgencia sanitaria que permitirá al Gobierno endurecer por decreto el dispositivo contra el Covid si hiciera falta, después de haber extendido el toque de queda a más de dos tercios de la población.

“Necesitamos este texto para ser eficaces”, afirmó ayer ante la Asamblea Nacional al comienzo del debate el ministro de Sanidad, Olivier Veran, que justificó la prolongación del estado de urgencia sanitario hasta el 16 de febrero para afrontar un periodo que “será largo y difícil”.
Ese régimen se instauró en Francia el 23 de marzo durante la primera ola de la epidemia y estuvo en vigor hasta el 10 de julio, cuando la situación sanitaria era mucho mejor. Sin embargo, ante el rápido deterioro de la situación en las últimas semanas, el Ejecutivo lo activó de nuevo por decreto desde el 17 de octubre para todo el territorio francés. 

En Bruselas, la mascarilla volverá a ser de uso obligatorio a partir de mañana en todos los espacios públicos de la región, donde también se cerrarán los espacios culturales, como cines, teatros o museos, para hacer frente a la segunda ola de la pandemia de coronavirus. 
Las medidas se acordaron ayer durante una reunión entre el ministro-presidente de la región, Rudi Vervoort, y los diecinueve alcaldes de los distritos bruselenses. 

Además, el toque de queda nocturno se adelanta dos horas y ahora se aplicará entre las 22.00 y las 06.00 horas de la noche, una medida que ya había adoptado el viernes la región de Valonia (sur del país). 

Bélgica es uno de los países de la Unión Europea más afectados por la segunda ola de la pandemia, con una incidencia acumulada de 1.115,6 casos por cada 100.000 habitantes en los últimos catorce días. 

Por su parte, la canciller alemana, Angela Merkel, repitió ayer en un paso inusual su videomensaje de hace una semana en el que apelaba a los alemanes a reducir los contactos ante el repunte de contagios por coronavirus, porque cada una de las palabras pronunciadas en ese podcast “siguen teniendo vigencia”.

En Eslovenia ayer entró en vigor un confinamiento general y  Croacia anuncia medidas más rigurosas para reemplazar el régimen bastante liberal vigente hasta ahora, ya que no logran parar la subida de contagios y fallecidos por Covid-19.

Con 2242 nuevos contagiados y 16 muertos en las últimas 24 horas, Croacia, de 4,5 millones de habitantes, marca ayer otro récord, mientras los epidemiólogos advierten del posible colapso del sistema de Salud.

“Nuestros empleados están al borde del colapso. No hay gente suficiente que pueda hacer esto”, comentó a la televisión regional N1 el director del Instituto de Salud Pública, Zvonimir Sostar.

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