Queda libre el detenido por herir de un disparo a otro que le pidió que no se acercase a una mujer

La Guardia Civil puso ayer al detenido a disposición de la autoridad judicial | Chechu
|

La titular del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción Número 1 de Ribeira dictó poco después de las dos y media de la tarde de ayer un auto de puesta en libertad con cargos para un vecino del lugar boirense de Rebordelo de 41 años, al que efectivos de la Policía Judicial de la Guardia Civil de Noia detuvieron en torno a las tres de la madrugada del lunes bajo la acusación de una tentativa de homicidio. La jueza estableció para ese investigado una orden de alejamiento respecto del sexagenario al que supuestamente disparó con una escopeta desde un metro de distancia y le hirió en una pierna, en la que se incrustaron perdigones del calibre 12. De igual modo, ese sospechoso deberá comparecer con carácter semanal en sede judicial. Esas fueron las medidas que solicitó la Fiscalía, que no solicitó el ingreso en prisión preventiva.


La llegada del detenido al edificio de los juzgados ribeirenses tuvo lugar en torno a las once de la mañana de ayer, siendo escoltado por una patrulla de la Benemérita y acompañado de dos integrantes de la Policía Judicial noiesa, que se encargaron casi desde un primer momento de la investigación, procediendo a su detención. Además, durante buena parte de su estancia en los juzgados permanecieron custodiando al arrestado hasta que se le comunicó su puesta en libertad, tras lo que salió acompañado de su abogado y de una mujer. Por el momento no han trascendido demasiado datos sobre este caso, pero si ha trascendido que el detenido se acogió a su derecho a no declarar en su comparecencia ante la jueza, al igual que había hecho previamente ante la Guardia Civil.


Los investigadores llegaron a los juzgados sin presentar el arma de fuego utilizada en el disparo, lo que evidencia que no fue encontrada durante el registro en el domicilio del detenido que se practicó en la mañana del martes. Sin embargo, se ha podido saber que en esa inspección fue localizada e incautada una prenda de ropa ,manchada de sangre, que está pendiente de ser analizada por si pudiera ser de la víctima. Con anterioridad a la detención del sospechoso, la Policía Judicial del cuartel de Noia tomó declaración a testigos de lo ocurrido tanto en el interior del bar de la gasolinera de Bermo como en su exterior, donde se produjo el disparo. Según pudo saber este periódico, ambas personas implicadas en los hechos se conocían y, cuando estaban dentro del bar, el sexagenario le advirtió al hombre de 41 años que no se acercase a una mujer de su círculo de confianza, algo que le debió de sentar mal al sospechoso, por lo que al salir del establecimiento fue a buscar la escopeta, con la que supuestamente disparó a su víctima.

Queda libre el detenido por herir de un disparo a otro que le pidió que no se acercase a una mujer