lunes 30/11/20

Abandona la huelga de hambre tras el compromiso de fijar su operación antes de final de año

El cambadés fue identificado por la Policía, agradece la mediación del Concello y lamenta el estado de la Sanidad
Marcos Fernández, el pasado martes, en su protesta en Montecelo | cedida
Marcos Fernández, el pasado martes, en su protesta en Montecelo | cedida

El cambadés que inició el martes una huelga de hambre en Montecelo por el aplazamiento sin fecha —a causa de la presión Covid en el área sanitaria— de su operación de piedras en el riñón , abandonó ayer la protesta tras conseguir un acuerdo con la administración. La dirección se comprometió con él a dar respuesta a su necesidad quirúrgica en el plazo máximo de dos meses, por lo que espera que su problema pueda solucionarse antes de finales de año.

Marcos Fernández fue identificado por la Policía Nacional en la noche del martes. El cambadés lamenta que “para camas non hai, pero si para poñerme unha persoa de seguridade controlándome todo o día”, que culminó con la irrupción de dos patrullas de la Nacional que le indicaron, ya a última hora del martes, que o abandonaba las instalaciones o lo podrían acusar de desórdenes públicos. Terminó marchándose, pero las medidas, valoraba ayer, le parecieron excesivas, ya que lo único que hizo fue sentarse en una silla de una sala da espera, mostrar un cartel con su disconformidad y negarse a comer. Ya aquella noche tuvo el compromiso de la dirección del centro de entablar diálogo, que llegó ayer por la mañana y, tras un intercambio de posturas, prosperó el acuerdo. También contactó con la institución del Valedor do Pobo, que investigará el tema.

Problema generalizado

Fernández indicaba ayer que, nuevamente, los argumentos de la administración para suspender su operación era que “tiñan todo reservado para Covid”. El cambadés entendía que “non me podan operar esta semana como estaba previsto. Pero o único que pido é que me deran unha horquilla razoable de tempo. Ou alguna solución: Operarme noutro hospital, ou noutra área sanitaria”.

No obstante, es crítico con las suspensiones de quirófano generalizadas porque él ya sufrió la espera de su intervención en la primera ola y durante todo este tiempo “non cambiaron nada”. “Terán que tomar as medidas que teñan que tomar, instalar hospitais de campaña en Fexdega, no Recinto Ferial de Pontevedra ou onde sexa”, argumenta, pero no dejar a los pacientes no Covid sin servicios sanitarios.

“Isto non é un problema meu, senón de moitas persoas”. “A min tal vez me solucionen o problema porque o meu caso se desmadrou nos medios de comunicación”, juzga. Pero teme que “moita xente vai pasalo mal” por las suspensiones quirúrgicas.

El cambadés queda ahora nuevamente a la espera. Ayer quiso agradecer públicamente la mediación de la alcaldesa, Fátima Abal; la del edil de Sanidad, Tino Cordal; el “apoio de todo o persoal do hospital” y, también y pese a todo, al “director do complexo, por poñerse ao teléfono a buscar unha solución”. l

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