Las administraciones se “olvidan” del lugar de Raeiros que precisa iluminación y más seguridad vial

Estado en el que se encuentra una de las aceras de la zona | cedida

Las demandas de los vecinos y hosteleros de la zona de Raeiros fueron escuchadas por el gobierno de O Grove pero no podrán ser atendidas. Así se lo comunicó el edil de San Vicente, Juan Otero en una reunión con los afectados para abordar el estado de “abandono total” de este lugar en el que, se quejan, hay un mal funcionamiento del alumbrado público y es necesario reforzar la seguridad vial de la carretera PO-317 así como la limpieza del entorno.


Según comenta uno de los hosteleros afectados, David Penedo, desde el Concello les trasladan que poco pueden hacer para solventar los problemas referidos, porque la carretera es de titularidad provincial y, al parecer, el gobierno local ya habría hecho estas peticiones a la Diputación de Pontevedra sin obtener respuesta. Es el caso del alumbrado; el Concello se encarga de su mantenimiento pero dado que las farolas son tan antiguas y están tan deterioradas, que se hace difícil encontrar los repuestos necesarios y por lo tanto, se producen numerosos cortes de luz en la zona, como el pasado fin de semana que la carretera estuvo completamente a oscuras durante dos noches.


Velocidades excesivas

Además de este problema de inseguridad, los vecinos se quejaron también de la alta velocidad a la que circulan los coches por esa vía, lo que supone un grave riesgo para la seguridad vial. En este sentido, solicitaron la instalación de badenes y reductores de velocidad así como el pintado de más pasos de peatones, aunque según el gobierno local, la Xunta tampoco estaría de acuerdo en dotar de estos elementos a esta vía principal de acceso a las playas de la parroquia de San Vicente.


Dos medidas urgentes para los hosteleros de la zona que se ve que tendrán que esperar, y lo mismo pasa con la limpieza de esta zona que da una imagen de “abandono total”, con basura en los arcenes, aceras destrozadas y llenas de maleza, e incluso los accesos a las playas con las pasarelas de madera completamente rotas. También harían falta más contenedores para los establecimientos de hostelería, que precisan de iglús para el vidrio y más contenedores amarillos para favorecer el reciclaje y evitar la acumulación de basura.


Por lo pronto, todo apunta, indican los afectados, a que poco se puede hacer más que seguir quejándose y mostrando las carencias de esta zona tal y como vienen haciendo a través de las redes sociales para que las administraciones competentes echen mano a esta zona que también durante el verano recibe una gran afluencia de visitantes.

Las administraciones se “olvidan” del lugar de Raeiros que precisa iluminación y más seguridad vial

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