Esperanza Salnés se disuelve debido a la falta de viabilidad económica tras casi 25 años

El gerente, Augusto Chaves, a las puertas de la sede de la entidad | g. salgado
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Durante años, cada donación o cada aportación que llegaba de diferentes administraciones daba el mismo titular: Esperanza Salnés se salva in extremis. Esta vez, no pudo ser. La asociación sin ánimo de lucro de atención a niños con alguna discapacidad, que acompañó a decenas de familias durante los casi 25 años que cumpliría en marzo, cierra sus puertas. Lo hace por lo que siempre se temió y muchos terminaron ya no creyendo: Que el dinero no era suficiente. Al final , no lo fue.


El gerente de la ya antigua entidad, Augusto Chaves, hizo pública la noticia. Esperanza Salnés clausuró su actividad formalmente el pasado 30 de noviembre, tras una asamblea cuatro días antes en que todas las cifras se pusieron sobre la mesa para constatar que la viabilidad económica no era posible.


Ahora, la decisión del colectivo pasa por una fase de liquidación que, antes, deberá enfrentar un proceso concursal, a fin de velar por los derechos laborales pendientes de los trabajadores cuyos puestos se extinguen.


Los usuarios deberán buscar alternativas, que Chaves cree que serán, fundamentalmente, centros especializados de naturaleza privada, lo que complicará, probablemente, un poco más sus vidas.


“Sin querer hacer un ejercicio de soberbia, creo que hemos hecho una gran labor y que se nos echará de menos”, valoraba con tristeza. Eso sí, considera que “ha pasado el momento de reproches y de debates estériles. Prefiero centrarme en los agradecimientos”, que fueron para las familias, compañeras, la presidenta María Isanel Baliñas, resto de directivos y a todos los socios, donantes y administraciones que colaboraron estos años.

Esperanza Salnés se disuelve debido a la falta de viabilidad económica tras casi 25 años