martes 17.09.2019

Fefiñáns exhibe algunas de las joyas fabricadas por la industria del motor en el último medio siglo

La Concentración de Clásicos do Albariño reunió a un centenar de vehículos que después recorrieron la comarca 
La XVII Concentración de Clásicos do Albariño convirtió ayer la Praza de Fefiñáns en un auténtico museo al aire libre con algunas de las joyas que en el último medio siglo ha creado la industrial del motor. Sobre un centenar de vehículos participaron en esta cita organizada por el Club Clásicos do Salnés y que posteriormente continuó con una ruta por la comarca, la visita a una bodega y una comida | gonzalo salgado
La XVII Concentración de Clásicos do Albariño convirtió ayer la Praza de Fefiñáns en un auténtico museo al aire libre con algunas de las joyas que en el último medio siglo ha creado la industrial del motor. Sobre un centenar de vehículos participaron en esta cita organizada por el Club Clásicos do Salnés y que posteriormente continuó con una ruta por la comarca, la visita a una bodega y una comida | gonzalo salgado
La Praza de Fefiñáns volvió ayer a ser escenario de la Concentración de Clásicos do Albariño; una cita que se celebra de manera ininterrumpida desde hace 17 años y que durante unas horas convierte la histórica explanada en un auténtico museo de la automoción, por lo menos de lo que ha hecho la industria en el último medio siglo. Y es que es requisito imprescindible para participar que los coches tenga una antigüedad de fabricación no superior a noviembre del año 1989, pero son muchos los modelos de años anteriores que participan. Así se pudo ver algunos ya desaparecidos de la estampa cotidiana de la carretera y de firmas como Mercedes, Alfa Romeo, Porsche y BMW por nombrar algunas. No faltaron habituales como el descapotable de la Casa Histórica de Cambados –un inmueble visitable en pleno casco histórico de la villa– y unidades del famoso Mini. También llamó la atención un ejemplar del Moke, un vehículo basado en el Mini diseñado para el British Motor Corporation (BMC) y cuyo prototipo inicial fue pensado como coche ligero para uso militar con un estilo similar al Jeep americano, pero no resultó. Si algo tenían en común todos es que estaban impecables de carrocería y de motor, como pudieron comprobar los curiosos que se acercaron a Fefiñáns para disfrutar de este momento previo a la salida en ruta que realizaron por la comarca. En total, participaron un centenar de turismos y unas 200 personas y más que habría si no fuera porque la organización, el Club Clásicos Salnés, tiene que poner un tope de plazas por operatividad.

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