miércoles 30/9/20

El instituto Calasancio incluye el derribo de un garaje en su Plan Especial para legalizar su edificio en Dorrón

El expediente pasará mañana su último trámite con la aprobación definitiva en Pleno extraordinario 
Diario de Arousa-2020-01-16-014-aa7efb38
Garaje que el Instituto Calasancio de Dorrón prevé demoler para mejorar la accesibilidad de tráfico en la zona

El polémico edificio de actividades deportivas del Instituto Calasancio Hijas de la Divina Pastora de Dorrón pasará mañana su último trámite para la aprobación definitiva de su Plan Especial de Infraestructuras que librará a la estructura de la piqueta. Será en un Pleno extraordinario celebrado en el Concello de Sanxenxo a las 8:30 horas de la mañana.

En el documento que presenta el instituto se contempla la demolición de un garaje situado dentro de la parcela y construir un “apeadero”  con el que mejorar “a mobilidade na estrada de acceso para evitar a ocupación da calzada”. Una demolición que a día de hoy todavía no se ha producido.

Con la aprobación de este plan se da carpetazo definitivo a un proyecto que llegó a Fiscalía y que propició la apertura de un expediente de demolición en la APLU en 2017 por la comisión de varias irregularidades. Para empezar, la parcela catastral no se correspondía con la parcela física y en 2015 se hizo una modificación del proyecto inicial,  por el que se concedió la licencia municipal en 2013, aumentando las plantas y la superficie de la edificación principal. De hecho, en su informe, la subinspectora urbanística concluyó en su momento  que el inmueble tiene un volumen y tipología “non asimilables a unhas instalacións básicas de apoio a unha pista deportiva” y añade que “non se trata dunha construción sinxela dunha planta senón que ten tres niveis; non é unha ‘edificación de vestiarios’ como se desprendía do informe do técnico municipal previo á licenza”. Así las cosas, al tratarse de un equipamiento privado, la propia agencia determina que estaría permitido en suelo rústico, como es el caso, si previamente hubiera contado con un plan especial de infraestructuras y dotaciones aprobado. Este extremo es al que se han acogido desde la organización religiosa para salvar su gimnasio de la piqueta. 

La estructura fue denunciada por un particular que llegó incluso hasta Fiscalía para pedir responsabilidades penales a principios del año pasado para las personas responsables por los “posibles hechos delictivos” en los que pudieran haber incurrido. En la denuncia, se pedía responsabilidad para los funcionarios públicos responsables del Concello de Sanxenxo por conceder la licencia de obra y para los que no repusieron la legalidad urbanística en el momento en el que la APLU de Santiago le comunicó la misma, permitiendo de esta manera la finalización de la obra y posterior aprobación de un Plan Especial para legalizar la obra.

Sin embargo, en octubre del año pasado el Ministerio Público concluye tras la investigación que una vez incoado el expediente de reposición de legalidad urbanística a instancias de la APLU, previa denuncia del particular, el Concello de Sanxenxo procedió a cumplir “escrupulosamente con las exigencias técnicas indicadas por dicha alta autoridad urbanística con la aprobación del plan sectorial”. La Fiscalía recuerda que dio un plazo de tres meses a la promotora del Instituto Calasancio para presentar un plan sectorial que “regularizase” la obra.

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