viernes 7/8/20

La inteligencia emocional, la nueva asignatura del colegio de los Salesianos

El colegio continúa con su proyecto Resiliencias de sensibilización social y trabajo de las fortalezas individuales de los alumnos y ayer la ONCE les puso en la piel de una persona con discapacidad
Alumnos durante el circuito sensorial realizado por la ONCE | gonzalo salgado
Alumnos durante el circuito sensorial realizado por la ONCE | gonzalo salgado

El colegios Salesianos A Mercé de Castrelo imparte matemáticas, lengua, química... Pero también trabaja otros universos educativos con su alumnado, como la inteligencia emocional y la superación personal gracias un pionero proyecto llamado “Resiliencias”, que no es otra cosa que el término de la Psicología para definir la capacidad de las personas para adaptarse positivamente a circunstancias adversas. Para su puesta en marcha cuenta con todo tipo de ciudadanos anónimos, de expertos, de organizaciones, etc. Que están abriendo al alumnado a realidades conocidas, pero que a veces se sienten lejanas. De hecho, algunas están a la vuelta de la esquina, como es el caso de Merchi Álvarez, exalumna del centro y presidenta de Galiciame, la asociación de ayuda y apoyo a personas con Atrofia Muscular Espinal (AME) y promotora de la iniciativa junto a la dirección del centro.

La propia Álvarez ha ofrecido su experiencia personal como ejemplo de superación personal porque otro de los objetivos es trabajar la empatía y la sensibilización de cara a las personas que padecen algún tipo de discapacidad, y como no hay nada como ponerse en la piel del otro, también se cuenta con la colaboración de entidades como la ONCE que ayer impartió una nueva jornada de “Resiliencias”.

Detalles
Estuvo dirigida por María Ángeles Lorenzo Prego, vicepresidenta del Consejo Territorial de Galicia, e Irene Gesto Dono, maestra y especialista en Educación Física en el Centro de Recursos educativos de la organización en Pontevedra, que realizaron un circuito multisensorial en el que los alumnos tuvieron que ponerse en la situación de una persona con discapacidad visual teniendo que subir escaleras y realizar otras sencillas actividades de la vida diaria con los ojos tapados. También conocieron el braille, el sistema de escritura y lectura, realizando sus propios escritos. El día anterior habían tenido la visita de Alberto Rodríguez, otro exalumno de los Salesianos que les  habló y les enseñó todos sus conocimientos sobre su pasión, la fotografía, a la que se dedica tras superar un accidente que le imposibilitó desempeñar su ocupación laboral. Y esto no es todo, porque “Resiliencias” continuará hasta el final del curso escolar y saldrá de las aulas de Castrelo porque “es un proyecto de aprendizaje-servicio en el que sus acciones tendrán repercusión en las personas y en el contexto más próximos a ellos, mejorando elementos del entorno, haciendo de nuestros centros y pueblos, lugares más accesibles, sin barreras”.

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