• Jueves, 18 de Octubre de 2018

Reportaje | La conciencia del futuro suena a rima cambadesa

Enol Ruiz fue bautizado así porque sus padres querían dejar constancia de su origen asturiano en sus dos retoños, gallegos de nacimiento y de Castrelo (Cambados)

Reportaje | La conciencia del futuro suena a rima cambadesa
El cambadés Enol Ruiz en el entorno natural de Castrelo, donde reside con su familia | gonzalo salgado
El cambadés Enol Ruiz en el entorno natural de Castrelo, donde reside con su familia | gonzalo salgado

Enol Ruiz fue bautizado así porque sus padres querían dejar constancia de su origen asturiano en sus dos retoños, gallegos de nacimiento y de Castrelo (Cambados), para más señas. No pudieron elegir mejor. Así se llama un pequeño lago localizado en los Picos de Europa y la naturaleza es uno de los motivos de alegría del pequeño de 12 años, pero también de preocupación. Y es que su grado de concienciación ha llegado a tal punto que lo ha unido a otra de sus pasiones, el rap, para crear un video que en a penas dos días ya supera las 800 visualizaciones en Youtube. Pero lo más importante para Enol es que ya está removiendo algo y ese es su principal objetivo. “Tengo otros temas, pero quería subir este para intentar que llegue a mucha gente, para que se dé cuenta de lo que estamos haciendo a la naturaleza y de lo que va a pasar si no reaccionamos, me preocupa mucho”, cuenta. 
Su padre, Marcial, le dejó su estudio de grabación y tanto él como su madre, Lorena, le permitieron subir su imagen a internet –a pesar de no ser muy partidarios por su edad–, viendo la enorme ilusión que le hace la posibilidad de conseguir su propósito. En Castrelo ya ha sembrado algo. La ANPA de su colegio y las Mulleres Rurais As Saíñas ya están pensando en pasar de las rimas de Enol a los hechos. 

Lógica aplastante
En el “Rap de la humanidad”, que así se llama su creación, el joven cambadés hace reflexiones que exhalan tanto sentido común que casi duele pensar que la mayor parte de la ciudadanía siga abusando de los recursos naturales y haga poco o nada por cambiarlo. Su lógica es aplastante: “No es porque lo vea en la tele o en la escuela, lo veo, se nota, cuando salgo a pasear veo mucha basura y no sé porqué está ahí, no lo entiendo”, cuenta.
No lo entiende porque sería tan sencillo como usar papeleras, por ejemplo, o como hacen él y su familia, porque no solo de familia le viene la vena musical, sus padres les inculcan este respeto por el medio y predican con el ejemplo. Cuenta Marcial que a veces salen con las bicis y recogen desechos que se encuentran. Así y todo, reconoce que su hijo mayor no deja de sorprenderles. 
Frases como “cuando se agote la gasolina no habrá aviones ni de papel”, los “muchos errores que cometemos en el día a día”, advertencias sobre los efectos nocivos que sobre la salud tiene el abuso de los coches con sistemas contaminantes y otros mensajes del estilo, plagan su rap. Incluso apela al propio egoísmo de la humanidad cuando dice:  “Si queremos salvar la especie, salvemos la naturaleza”. 
Como no podía ser de otro modo, cuando  sea mayor quiere ser zoólogo, porque le encantan los animales, pero no quiere dejar de concienciar nunca, aunque “no gane dinero con eso, con que la gente esté concienciada es suficiente”, cuenta. Con todo, es muy consciente de que “si no se hace algo de verdad, como una recogida con otras asociaciones u otra gente, no va a servir de nada”. Está deseoso de ver los resultados (el resto de mundo también). l