La mayoría de las industrias de O Salnés vierten de forma irregular a la red de saneamiento

Imagen de la EDAR de Ribadumia donde los parámetros del agua entrante han mejorado desde que existe la oficina | d. a.
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La oficina comarcal de control de la calidad del agua y vertidos ya ha visitado a aproximadamente una tercera parte de las empresas conectadas a la EDAR de Ribadumia y ha comprobado que, en general, las industrias carecen del obligatorio permiso de vertedura a la red. Lleva medio año trabajando, pero empieza a dar resultados pues muchas han empezado a regularizar su situación y por primera vez en los ocho años de existencia de la planta depuradora, las aguas entrantes presentan una carga contaminante asumible. Hasta ahora se venían detectando unos niveles muy elevados de sustancias dañinas como el nitrógeno, tanto, que estaba funcionando al doble e incluso al triple de su capacidad y por tanto envejeciendo prematuramente y encareciendo el proceso.

La estación también recibe residuos domésticos pero estos no dan problemas, así que el punto de mira estaba en las industrias. No obstante, la responsable del servicio de la Mancomunidade do Salnés, Marián Alonso, pide tomar con prudencia estos resultados pues han de comprobarse y mantenerse a lo largo del tiempo.

El primer cometido de la oficina es informar, pero también “inspeccionar” el cumplimiento de la normativa. Así, sus visitas han empezado por empresas consideradas prioritarias por una mayor demanda de agua para su actividad –como son las alimentarias–, revisando todo el ciclo, desde la captación hasta su vertido al sistema, y mirando si antes realizan el obligado pretratamiento o no mediante la realizando de analíticas rápidas y otras comprobaciones. Revisando además que se corresponde con lo declarado en su permiso de vertedura a la red comarcal que conecta con la EDAR. De hecho, una de las primeras cuestiones a mirar es si lo tienen, como manda el reglamento de la Mancomunidade de 2013.



Alegan desconocimiento



Según Alonso, esta primera toma de contacto se ha hecho con 30 industrias de las entre 60 y 70 que esperan tener en control y seguimiento cuando finalice 2022, y la “mayoría no tenía el permiso, aunque sí estaba al corriente de otras obligaciones como el pago de tasas”. ¿El motivo? “En general, dicen que por desconocimiento, entonces les explicamos que tienen que regularizar su situación y por normal general son receptivas, aunque siempre hay alguna excepción”, añade la técnica. Puede parecer un trámite menor, pero es una herramienta necesaria para controlar las emisiones contaminantes de la industria.

Tras este aviso, algunas ya lo están tramitando y en esto también ayuda la oficina pues realiza el informe técnico sobre la memoria que presenten las empresas y posteriormente lo remite al concello correspondiente, pues dar el permiso final es competencia de las administraciones locales.

Los ayuntamientos carecen de recursos suficientes para hacer frente a esta materia, así que este trabajo de control estaba un poco en el aire y la Mancomunidade decidió intervenir como titular de la red. También porque la EDAR de Ribadumia estaba sufriendo una sobreexplotación dañina y encareciendo los costes de tratamiento, subiendo por ejemplo la factura eléctrica. Desde que funciona la oficina, los parámetros han mejorado, como se comprobó en la última comisión de seguimiento en la que participan técnicos de la entidad supramunicipal, Augas de Galicia y la gestora de la planta, Espina y Delfín.

Además, los episodios contaminantes en la zona del Umia en Cabanelas, próxima a los polígonos de Cambados y Ribadumia, ya eran un escándalo, con aguas de todos los colores saliendo por los alivios del bombeo demostrando que algunas industrias no pretrataban sus desechos. Hasta pescados enteros han llegado a entrar en la EDAR.



Sospechas de contaminantes


A este respecto, Alonso explica que en esta primera fase han tenido “conocimiento de un porcentaje bastante pequeño” de industrias que por “su tipo de actividad, imaginamos que vierten sin cumplir”. Y es que cazar al infractor no es tarea fácil, pero su labor incluye un seguimiento y está contemplado que, en caso de incumplimientos reiterados, como negarse a obtener la autorización de vertedura o si las muestras tomadas incumplen, la Mancomunidade do Salnés “le anularía la conexión a la red y deberá gestionar sus residuos como considere”. 

La mayoría de las industrias de O Salnés vierten de forma irregular a la red de saneamiento