lunes 16.12.2019

La nueva empresa tiene intención de reformar y reabrir la Valle-Inclán

Ha comunicado su objetivo a la Consellería de Política Social, que ayer certificó el cierre del geriátrico
Los inspectores autonómicos confirmaron este lunes la clausura de la instalación | g. salgado
Los inspectores autonómicos confirmaron este lunes la clausura de la instalación | g. salgado

La residencia Valle-Inclán de la tercera edad en Vilanova de Arousa podría reabrir sus puertas. Al menos esa es la intención que la nueva empresa propietaria ha trasladado a la Consellería de Política Social de la Xunta de Galicia. Eso sí, por el momento no hay plazos concretos, pero sí también la idea de una reforma previa de las instalaciones.

La propia Xunta enviaba este lunes a Vilanova a personal inspector, para certificar que el centro se encontraba efectivamente cerrado, comprobaciones garantistas que, según explican desde San Caetano, ponen el punto y final a la labor de la administración autonómica en este procedimiento. Eso sí, a la espera de los movimientos que, de ahora en adelante, pueda hacer la nueva mercantil titular de la instalación, si finalmente se inician los pasos y la tramitación necesaria para la puesta en marcha.

La hoja de ruta sería, de este modo, la ejecución de unas obras de reforma del edificio, para posteriormente retomar la actividad geriátrica.

Pese al anuncio, lo embrionario de la operación y el largo expediente de antecedentes del centro llevan a la administración gallega a tomarlo también con “prudencia”.

“Sorprendidos”

El propio alcalde de Vilanova, Gonzalo Durán, se refería a la situación de la residencia. Lo hizo ayer en Radio Arosa, pero antes de que trascendiese esta información. Conocedor de la nueva empresa, canadiense con sede en Madrid, confirmó que, al menos hasta ayer, nadie había solicitado el cambio de licencia en el Ayuntamiento, por lo que no se tenía constancia oficial de la operación, más allá de lo conocido por los medios de comunicación.

En todo caso, declaraba que “todos estamos sorprendidos”, “se cierra una residencia, se supone que la gente, en principio, se iría al paro, y ¿hay una fiesta? ¿Y te dicen ya que lo coge otra?”. “No entiendo”, valoró, recordando que son gestiones de “empresas privadas” de las que no sabrán los detalles hasta que se traduzcan en trámites ante la administración. Por ejemplo, cambios en la licencia de actividad.

“Yo espero que haya otra empresa y que los trabajadores estén contentos porque van para otra”, que todo ello, en fin, signifique que “haya una continuidad”, tanto del servicio residencial como de los puestos de trabajo, concluyó el regidor vilanovés.

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